Hablemos de Adopción, Siempre!

sábado, 22 de junio de 2013

Lástima o Empatía


Hace ya un buen tiempo, en algún taller para padres por medio de la adopción en el cual colabore, recuerdo que estaba hablando de las situaciones que se pueden presentar en el día a día y con el paso del tiempo a partir de que el niño llega a su nueva familia; estas situaciones se pueden presentar tanto en niños que han sido adoptados al nacer, así como los que fueron adoptados algo más mayores.
En esa ocasión hablaba de lo importante que es detenerse un momento y tomar en cuenta que si tu hijo es un niño que vivió en una casa hogar u orfanato es porque tuvo una experiencia de separación de sus padres biológicos, tal vez tuvo que ser separado de las personas con las que vivía, incluso entregado por las mismas, seguramente conoce de primera mano el abandono y descuido por parte de las personas que le dieron la vida, porque a su corta edad vive con lo que en mi opinión es la peor de las incongruencias en la vida,los seres que me dieron la vida, son justamente los que me abandonaron, descuidaron y/o maltrataron.”
Vivir pensando así y peor aun sintiéndose de ese modo, puede ser muy desgastante, a veces hasta devastador, puede generar que el niño o niña se forme un concepto negativo de él o ella misma a partir de esa experiencia y puede afectarlo mucho durante su vida.
Cuando la familia comienza a vivir por medio de la adopción, es importante saber que es un lapso en el que se empiezan a tener cambios drásticos e importantes en el día a día, esto sucede a todas las parejas que se convierten en padres; aquí me voy a enfocar a las parejas que se convierten en padres por medio de la adopción, sobre todo cuando se dio la adopción de un niño mayor, pues también es un proceso de adaptación para los nuevos padres, emprenden todos una manera totalmente diferente a la que estaban acostumbrados a vivir.
Uno de los papás ahí presentes dijo: -¿Pero que me estás diciendo? ¿Qué le tenga lastima a mi hijo? ¡Eso lo jamás lo voy a hacer! ¡Yo lo tengo que disciplinar y tiene que obedecer!
En realidad lo último que pediría es que se le tenga lastima a un niño, lástima es una palabra que refleja un sentimiento de pena o de dolor que se siente por alguien que ha sufrido o sufre en su vida, en realidad mi objetivo al hablar y reflexionar el origen de los niños que han sido adoptados es que los padres y la sociedad en general se sensibilicen a la realidad de estos niños, son niños que no la han tenido fácil, y si lo pensamos bien han tenido experiencias que muy probablemente muchos adultos jamás tendrán, por lo que ignorar las experiencias de vida de un hijo por medio de la adopción, combinado tal vez con un estilo parental estricto y autoritario o el otro extremo un estilo parental permisivo puede ser una receta para el desastre.
Uno de mis objetivos en este trabajo que hago día a día en pro de la adopción es tratar de sensibilizar a las personas y que por un momento se pongan en el lugar de estos niños, de ningún modo estoy diciendo que son niños que serán víctimas de por vida, no, todo lo contrario, estoy diciendo que fueron víctimas al nacer, o en sus primeros años de vida, ellos no pudieron opinar ni hacer nada para mejorar su condición de vida en ese tiempo, estoy diciendo que reconocerlo para empezar puede ayudar mucho, puede lograr varias cosas muy importantes, puede ayudar a que el niño/a supere ese difícil comienzo en la vida y puede ayudar a construir un mejor lazo afectivo una vez realizada la adopción pues cuenta con toda la comprensión de su nueva familia, dicho de otra forma cuenta con el apoyo de sus padres.

GRACIAS por leer : )   Hablemos de adopción, Siempre!

Mónica Castañeda

miércoles, 22 de mayo de 2013

Nadie nos enseña a ser papás


A menudo escucho parejas los cuales recién se han convertido en padres (biológicos o adoptivos) diciendo: -“nadie nos enseñó a ser papás”. La mayoría de las personas piensan eso, sin embargo, si reflexionamos el tema podemos llegar a la conclusión que en realidad si se nos enseña a ser papás.

Nuestros padres, adoptivos o biológicos, son los que nos instruyen a ser padres y lo hacen a lo largo de toda nuestra vida, especialmente durante los primeros años, desde que nacemos, en la infancia que es cuando convivimos con ellos mucho más tiempo y de donde tomamos las primeras ideas concretas de quienes somos y aprendemos lo que en un futuro será la ruta a seguir cuando seamos padres.

De esta forma cuando llega el momento y nos convertimos en padres, la primera referencia que tomamos para nuestro nuevo rol es lo que aprendimos de ellos. La forma en que nos trataron y su ejemplo, incluso influye más que sus palabras.

Por supuesto que en el camino decidiremos conservar algunas actitudes de las que estamos convencidos fueron positivas en nuestro desarrollo, al mismo tiempo eliminaremos otras que tal vez nos hirieron o hasta hicieron daño, para así lograr evitarlas en el futuro, esto es parte fundamental del aprendizaje. Es muy cierto también que en algunos casos, aprendemos de nuestros padres lo que no queremos ser o tener en la vida. Aun así siempre quedan algunas actitudes y/o formas de ser o reaccionar que aprendimos de ellos teniéndolas a un nivel inconsciente, que serán más difíciles de identificar y por lo tanto difíciles de cambiar.

Los expertos coinciden en que las relaciones que formamos con nuestros padres son lazos de apego que construimos al inicio de nuestra existencia, son guías a seguir de por vida para relacionarnos, estar conscientes emocional e intelectualmente, desarrollar nuestras interacciones sociales y aceptarnos a nosotros mismos.

Entonces, podemos decir que las relaciones que formamos con nuestros padres son únicas y vitales.

Tomar todo esto en cuenta a la hora de empezar a educar y criar a un hijo por medio de la adopción es una de esas circunstancias especiales que se deben de tomar en cuenta en todas las familias formadas por medio de la adopción.

¿Cuál es nuestro estilo de educar y criar a nuestro hijo o hija por medio de la adopción?

¿Lo que hago para marcar límites y poner reglas tiene en consideración que mi hijo o hija tuvo experiencias muy difíciles a muy temprana edad?

¿Estoy tomando en cuenta que mi hijo/a sufrió abandono y/o paso por un proceso de institucionalización en el que sus necesidades individuales no se tomaban en cuenta muy probablemente desde que nació o en el orfanato o casa hogar?

Los expertos lo dicen, los bebes y los niños pueden formar lazos de apego independientemente de que tengan padres abusivos o negligentes, los niños aprenden a relacionarse de esta forma, pero ¿Qué es precisamente lo que aprenden? Aprenden a desconfiar, a esperar que los lastimen, a ser ignorados y a carecer de los cuidados mínimos básicos que se le dan a un hijo. Algunos expertos mencionan que es casi una regla que los niños mayores cuando son adoptados se van a relacionar con sus papás adoptivos en muy buena medida de la misma forma que ellos se relacionaron con su padres biológicos así como en un orfanato o casa hogar.

Con la adopción es normal que ellos comiencen a re-aprender una nueva manera de relacionarse con sus papás adoptivos, en este momento es crucial y de vital importancia entender que en la adopción de niños mayores este proceso va a tomar algo más de tiempo, pues los niños tienen una madurez emocional menor a la que se pudiera esperar a su edad, los papás adoptivos necesitan entenderlo y dedicar buena parte de tiempo en actividades que les ayuden a formar lazos de apego nuevos, fuertes, sólidos y llenos de amor; construir relaciones nuevas con sus papás adoptivos puede ser una tarea ardua que normalmente o idealmente requiere de ayuda profesional, sobre todo si en la historia del niño hay abandono, abuso, maltrato, descuido o en peor de los escenarios todas las anteriores.

En especial es muy importante que los padres de un niño adoptado al nacer o  mayor comprendan que es completamente normal que su hijo/a tenga que trabajar las emociones y situaciones que a tan temprana edad vivió, y que puede ser un proceso temporal o por etapas, pues solo así podrá disfrutar de estabilidad y felicidad en la vida, tu compañía y apoyo en este proceso beneficiara a toda la familia.

Mónica Castañeda U

lunes, 22 de abril de 2013

Arreglando todo en buen tiempo


Fue mi experiencia haber sido adoptada al nacer por una pareja realmente maravillosa, como suelo también aclarar, con eso no estoy diciendo que hayan sido personas perfectas, de lo que estoy segura es que eran una pareja con una gran capacidad para ser padres, para ser mis papás.
Sé que ellos eran felices siendo mis papás y yo fui feliz la mayor parte del tiempo siendo su hija, el secreto en el que vivimos tantos años afecto mucho, puesto que yo también tuve que ocultar lo que sentía; ahora que soy una mujer adulta y tengo definido el tema, me sorprende como fue que en mi infancia me las arregle para salir adelante con todo ese torbellino de emociones negativas dando vueltas en mi cabeza. Siempre logre buenas notas en la escuela, fui una niña que no daba problemas, sin embargo todo cambio cuando llego la adolescencia, empecé a tomar decisiones importantes que le dieron un giro drástico a mi vida; tenía algo así como una verdadera brújula dentro de mí, tenía toda la estabilidad en mi casa para hacer todo lo que debía hacer y todo lo que quisiera hacer de la mejor manera, solo que no lo hacía, carecía de estabilidad emocional, esto me afecto, sé que el no tener claridad de mi origen me daño de cierta manera, no había coherencia en algunos aspectos claves de mi vida, era como ir en una balsa sin remos por el inmenso mar; solo cuando tuve claridad de mis experiencias y emociones logre sentirme bien con lo que viví y la forma en que lo viví.
Fue algo que me abrió los ojos y ayudo a valorar lo que siempre tuve y no me había dado cuenta, me dio mucha, en realidad mucha fuerza, me dio dirección, me dio energía, me dio todo lo que yo necesitaba para vivir mejor, para disfrutar y agradecer cada uno de mis días, quizá suene exagerado, pero es real.
Todo esto sucedió cuando me convertí en una mujer adulta, lo supe entonces y lo sé ahora. El superar las situaciones que pueden ser complicadas en las familias formadas por medio de la adopción no tiene que ser un proceso de TODA la vida, en realidad eso no tiene por qué ser así, claro yo fui adoptada y eso es parte de mí indiscutiblemente, así como soy de nacionalidad Mexicana, eso nunca va a cambiar, (aunque hiciera el papeleo para cambiarlo) eso sucedió así y nada lo podrá cambiar, lo que si puede cambiar es como se percibe la experiencia y que sentido le demos a la vida, se puede lograr disfrutar cada día al máximo si y solo si las familias se animan a manejar todo lo que rodea a la historia de abandono y adopción de sus hijos, empezar en la infancia puede ser una muy buena idea !Tal vez la mejor! por supuesto preparándose para hacerlo, de preferencia ayudarse de un profesional, entendiendo que es un proceso que va a tomar algún tiempo, entendiendo que no solo con amor ese hijo lograra acomodar todas esas emociones que lo pueden bloquear para disfrutar el amor de sus padres, o para dar amor a los mismos, para sentirse tranquilo, seguro, para confiar en los demás, para desarrollarse plenamente, para valorar su presente y planear su futuro, para tomar acciones orientadas hacia esos objetivos que logran despertar toda su creatividad y sobre todo para vivir feliz su vida en familia y después lograr hacer lo suyo.
¿Porque esperar tanto tiempo para arreglar y dejar claro el origen de un hijo que llego a la familia por medio de la adopción?
¿Porque dejarlo vivir su infancia y su adolescencia bajo la duda, la incertidumbre y bajo una gran inseguridad cuando en realidad tiene todo en casa para crecer sano, fuerte y seguro?
¿Porque llegar al punto en el que incluso hasta se le haga un mal diagnóstico de TDAH1 y después medicar?
En mi experiencia como terapeuta me he dado cuenta de lo importante y esencial que es hablar con los niños de adopción, me he dado cuenta de la gran diferencia que marca esto en sus vidas y por ende en la de sus familias, de lo sanador que es responder a la información que él demanda o la que es capaz de asimilar, respetando su edad, si lo pregunta hablarlo con respeto y claridad y si no, poner el tema en la mesa sin tabúes; en fin ayudarlo a superar su dolor, poco a poco, pues es un dolor que va a enfrentar, tarde o temprano y que mejor que sea con todo el apoyo y amor de su familia, aun en casa, con todo el cariño y la comprensión que ellos le puedan proporcionar para que logre darle coherencia a sus experiencias, darle el mejor sentido y significado a su vida. Es algo que puedo constatar en el día a día, en verdad esto hace una gran diferencia en la vida de la familia y sobre todo en la vida de un niño o niña que ha sido adoptado.


1 trastorno por déficit de atención con hiperactividad


Mónica Castañeda U.







martes, 16 de abril de 2013

Encuesta sobre adopción y escuela

Me parece muy importante apoyar y participar en las investigaciones y estudios que se hacen para mejorar la adopción  ; )



Encuesta sobre afectación cognitiva en niños que han sido adoptados



http://blog.adopcionyescuela.es/


Gracias!

viernes, 22 de marzo de 2013

Mi "papá" biológico


Final

Aquellos días de tanta confusión platicaba con una amiga de lo que me estaba sucediendo, le hablaba del miedo que me daba encontrarme con “mi padre biológico”, y a la vez de la gran curiosidad que sentía por conocerlo; mi amiga me sugirió citarlo en un restaurante donde ella aguardaría en una mesa cercana para hacerme sentir acompañada, me pareció una buena idea, así que se lo dije a la señora que estaba preparando el encuentro con él y lo cito en el restaurante previamente convenido por ambas.

Llegue al lugar acordado sintiéndome nerviosa también mi curiosidad aumentaba, quería ver su cara, saber cómo era físicamente, así que decidí no pensar...... La primera en llegar fui yo, pocos minutos después apareció él. Lo vi, de un segundo a otro estaba ahí, junto a mí, se acercó y me pregunto -¿Tu eres Mónica? voltee y vi su cara totalmente desconocida, extraña, digamos nada familiar, conteste que si, y dijo: - En cualquier lugar en que te hubiera visto te reconocería de inmediato puesto que eres muy parecida a tu madre, quizás un poco más alta pero idéntica.

Se sentó y empezamos a hablar, primero que nada me pregunto por la familia de “mi madre biológica” especialmente por el papá de ella, - ¿Y cómo está el General? El General era aquel que yo recordaba como padrino (pues me bautizo) un señor que siempre fue muy amable conmigo, la verdad me extraño su pregunta, le conté: - desgraciadamente el murió hace ya varios años. Y dijo: - Lo lamento mucho, a partir de ahí empezó a contarme su historia, indicó:
- Recuerdo que el General se enteró tiempo después de que todo pasó que su hija tuvo una bebe y la dio en adopción, entonces fue a buscarme y me dijo: - Te vengo a matar, yo salí corriendo pero me alcanzo una bala en la rodilla y agrego: Y no lo culpo, la verdad es que él tenía la razón, yo hubiera hecho lo mismo.

Me sentía tan extraña hablando de cosas tan importantes de mi vida con un perfecto desconocido; también me dijo que sentía mucho que mis papás hubieran muerto recientemente, recordaba que eran muy buenas personas, especialmente mi papá que hasta le hizo un regalo cuando él y “mi mamá biológica” fueron a entregarme. Me di cuenta que su tono de voz cambiaba al hablarme de lo inmaduro e inconsciente que el había sido, me expresó que él quería que supiera que nací del amor, ya que él estaba muy enamorado de ella, pero que mantenían una relación que estaba escalando para mal, y de haber continuado juntos hubieran terminado matándose. La verdad es que me gusto saber el hecho de que él estaba enamorado en el tiempo que empecé a existir, siguió hablando...
Con la voz quebrada me pidió perdón, vi lágrimas en sus ojos, me dijo que sabía que lo que había hecho estuvo mal, pero que no pudo hacer nada más, ya que en ese tiempo no tenía trabajo, cursaba la universidad, dependía de sus padres, en fin no tuvo otra opción más que dar a esa bebe en adopción.
Fue un momento fuerte para mí también y le dije:
-Quiero que sepas que yo vivi muy bien, tuve unos papás maravillosos y estoy muy bien.

Me dijo que pocos años después de que yo nací se casó y su pareja sabia de mi existencia, que tenía tres hijos y que ellos no sabían nada del asunto guardado en su pasado, yo; el quería decirles la verdad de su historia, pero no sabía cómo hacerlo. Entonces fui honesta con él y le dije:
- En realidad yo lo que tenía era mucha curiosidad de saber cómo eres físicamente, y ahora lo sé, yo tengo a mis hijos y estamos muy bien, no necesito nada, tu sigue tu vida y yo la mía, todo va a seguir muy bien.

El insistió en hablar con su familia del tema, pero aun no lograba concebir el momento oportuno para revelarlo. Intercambiamos teléfonos, nos despedimos cordialmente, al final cada quien partió de lugar por caminos opuestos.
Cuando salí del restaurante me embargo un sentimiento algo especial por llamarlo de un modo, y pensé cómo es posible que ese señor al que acabo de despedir segundos atrás sea “mi papá” ese señor con un rostro tan extraño como cualquier otro, tan diferente como cualquier desconocido, como las personas que te topas en la calle sin saber siquiera su nombre. Fue amable conmigo mientras estuvimos charlando, más no tengo la capacidad de considerarlo como a un papá mucho menos de quererlo con tal! La vida sigue y punto, mi curiosidad ya está satisfecha, y además no me parezco en nada a él, tal vez fue un pensamiento frío pero así fue.

 A la mañana siguiente sonó el teléfono temprano, era él. Me dijo que acababa de hablar con su familia acerca de mi existencia, que lo habían tomado de la mejor manera, que querían conocerme incluso ese mismo día me invitaban a comer a su casa. La verdad es que me sorprendí mucho así que termine por aceptar, me dio su dirección, esa misma tarde acompañada de mis hijos llegamos a su domicilio. Nos recibió en la puerta aquel chico que era mi alumno con la misma sonrisa que la primera que lo conocí, pero en esta ocasión con dejos de desconcierto y agrado sincero a la vez; después conocí a su esposa, una señora con un semblante agradable que al cruzar la puerta dijo: - Realmente siempre espere este momento, con una amplia sonrisa de por medio, a cada segundo que transcurría me sentía más y más extraña, me presento a sus dos hijos, el mayor un varón y la siguiente una chica, ambos mucho más reservados, debo decir que la comida estuvo muy bien, todo agradable, nos conocimos y todo siguió. Pensé  “he caminado tantas veces por donde el vivía sin ni siquiera tener la más mínima idea de todo lo que ese lugar guardaba acerca de mi origen”, también el lugar está cercano por donde estudie la preparatoria, que ironías de la vida.
Seguimos en contacto, hubo quizás dos o tres ocasiones en las que le escuche decir: - ¡Yo soy tu papá. Recuerdo que sentí terrible de escucharlo decir esas palabras, era como si él 30 años después quisiera imponerse ante mí, solo que yo no podía ni por un segundo considerarlo a él de esa manera, esto provoco que nos distanciáramos poco a poco, puesto que yo ya tenía una vida hecha, yo tuve un papá maravilloso y no era él, esa fue mi vida y esto que sucedía no la va a cambiar; le propuse un par de veces que tuviéramos contacto de vez en cuando, yo prefería vernos y charlar en un café, conversar y saber de nuestras vidas, no fue posible. También me di cuenta de que él tenía problemas con sus hijos al respecto, especialmente con su hija, hasta que llego el día en que tuvo que cancelar el compromiso que teníamos indicando que se le habían presentado algunos problemas y quedo en regresar la llamada, yo lo tome bien, pensé que un contratiempo cualquiera lo podía tener. Nunca volvió a llamar.
Me sentí desconcertada y quise aclarar la situación, no logre hacerlo, marque un par de veces a su casa y no lo encontré, así que no insistí más, dejamos de hablar y dejamos de vernos. Parece que él no pudo conmigo cuando nací, y tampoco pudo 30 años después, el contexto en él siguió igual.

Él me heredo su genética, más no somos nada parecidos, tuvo la oportunidad de hacer las cosas de una manera agradable o al menos aceptable, no pudo, o no supo, sé que lo intento, solo que no hay nada en él para mí, en realidad no sé qué pasa por su mente, no imagino cómo es su vida, le agradezco las atenciones que por unos meses tuvo conmigo y con mis hijos, más no puedo sentir nada más hacia él.

En realidad es y seguiría siendo un perfecto extraño en mi vida.

Mónica Castañeda U.




viernes, 22 de febrero de 2013

Mi "papá" biológico

Parte I


Él a sido el ausente...... en mi vida, en mi historia y por supuesto que también en este blog, hasta el día de hoy en realidad yo no recuerdo haber tenido pensamientos o dudas acerca de él, eso fue hasta el momento en que supe la verdad de mi historia.

Cuando yo me entere que en realidad había sido adoptada por mis papás, fue un momento muy difícil para mí, pues mi mamá estaba en su lecho de muerte y mi papá, el mejor papá del mundo ( para mi claro), tenía poco tiempo de haber fallecido.

En ocasiones me detengo a recordar cómo me sentí en ese momento, me queda muy claro que estaba dolida, emocionalmente muy confundida y muy sola. Ese mismo día en el que me entere de la verdad de mi llegada a la familia, cierta persona me hizo llegar una tarjeta con el nombre de “mi papá” biológico y entrecomillo esas dos palabras porque en realidad para mí es muy difícil llamar a un perfecto desconocido “papá” , prefiero nombrarlo como progenitor . Sus apellidos no eran comunes, así que me llamaron la atención, recuerdo que dije: - Que raros apellidos.

Recuerdo también que estaba como en un estado de shock, pues no podía dejar de pensar en la corta plática que acababa de tener con mi mamá y sus amigas de la juventud, realmente esa fue la primera y única plática que tuve con mi mamá acerca de mi origen........ yo quede impactada.
Dos o tres días después mi mamá murió, y yo seguía emocionalmente mal, diría yo muy frágil. Una semana después recibí una llamada de un empleo que estaba yo buscando; el trabajo era como maestra en una de las mejores escuelas de la ciudad. Fue algo bueno para mí y decidí tomarlo, tuve que empezar enseguida porque estaba por iniciar el año escolar. La vida siguió, debo decir, dolorosamente continuó......

Llegue a mi nuevo lugar de trabajo, me habían dicho que solo iba a tener grupos de primer grado de secundaria, más por situaciones de organización me daban un grupo más de tercer grado y así empecé. una de las primeras cosas que hace uno es conocer a los muchachos; así que tome las listas de nombres y cuando llegue al grupo de tercero, empecé a nombrarlos y de repente me tope en la lista con ese apellido que había leído en la tarjeta que me dieron un par de semanas antes con los datos de “mi papá biológico”. Me quede extrañada, pues era la segunda vez que leía ese apellido. Al salir de clase me topé con el alumno que tenía el mismo apellido que “mi papá biológico” y el muchacho era un jovencito muy agradable y le pregunte: - ¿Oye de donde viene tu apellido?, me dijo que la familia de su papá venia de Portugal, y así empezamos a hablar. Me pregunto el porqué de mi curiosidad, entonces le dije que hacía unos días una prima me había platicado que tuvo un novio hace muchos años, y se apellidaba así, entonces me dijo: - ¡ahhhhh pues a lo mejor fue mi papá porque sé que era muy noviero! Nos reímos y le dije, no creo pues esto paso en la ciudad de México  ( nosotros estábamos en la ciudad de Guadalajara) y dijo - ¡mi papá es de la ciudad de México! Y tenemos pocos años viviendo aquí, me dijo: - ¿Maestra como se llamaba el novio de su prima? - le dije el primer nombre y me respondió: - ¡pues mi papá se llama así!
Quede congelada y cambie bruscamente el tema de conversación, al despedirnos el joven me pregunto, - ¿Maestra usted sabe el segundo apellido del que fue novio de su prima? y casi en automático le respondí afirmativamente, aunque en ese momento no lo recordaba y era verdad. - ¡Pues si lo recuerda me lo dice, porque podría ser mi papá! y en tono divertido se alejó. No podía creer las coincidencias de nombre y lugar, así que fui a revisar la tarjeta con los datos y vi el segundo apellido. Al día siguiente mi alumno se acercó a mí y me pregunto: - ¿Maestra ya sabe el segundo apellido del novio de su prima? porque el de mi papá es........ Era el mismo, yo tuve que decirle que no tenia caso seguir con eso pues paso hace muchísimos años, él dijo pues si, no tiene nada de malo.
Todo esto se lo conté a una señora que fue amiga de mi mamá toda la vida y ella un par de días después me devolvió la llamada diciéndome que había buscado el teléfono de él, que le llamo y le contó todo lo que ese mes me había sucedido y que él dijo que le gustaría encontrarse conmigo, que quería conocerme!! No podía dar crédito a lo que esa señora había hecho, la verdad es que sentí hasta temor, fueron muchas las emociones, me sentí muy mal, sentí que era desleal a mis papás, ambos habían muerto recientemente, a la vez sentía una enorme curiosidad, a la vez sentía tristeza y también coraje, la verdad es que no sabía qué hacer, me sentía sola, muy sola y confundida.


Mónica Castañeda U.

martes, 22 de enero de 2013

La adopción y los secretos


Me interesa mucho que las familias que se han formado por medio de la adopción y que están trabajando día a día por lograr una comunicación sana respecto a la forma en la que llegaron a ser familia, sepan que con el tiempo se va logrando comodidad para hablar del tema y además tienen que decidir que información van a compartir con los demás (información pública) y que información es privada.

Los expertos lo dicen y estoy totalmente de acuerdo con ellos, en este punto es muy importante tener mucho cuidado en la manera que se le va a hablar de la información que prefieren ustedes que sea privada, especialmente deben tener mucho cuidado en cómo lo plantean a sus hijos pues hay una linea muy delgada entre lo que decidimos que sea privado y lo que se convierte en secreto.

Los secretos dentro de una familia llegan a tener un efecto sumamente negativo ya que pueden distorsionar la realidad, minar la confianza, crear exclusión, dividir, producir fantasías, y crear un sentimiento de vergüenza en tu hijo/a. Valorar lo que puede ser de conocimiento público como es, por ejemplo, que son una familia por medio de la adopción. Lo privado en este caso pueden ser los detalles del origen de su hijo/a.

Realmente es muy recomendable que como padres platiquen y lleguen a un acuerdo en el enfoque que van a darle a esta situación en su vida y la de su hija/o, antes de hablarlo con ella/el y respetar por siempre ese acuerdo.

Como hija adoptiva conozco los daños que un secreto ocasiona de primera mano, mis Papás por alguna razón decidieron mantener mi adopción en secreto y esto me hizo mucho daño, me hizo el camino difícil pues me costo mucho trabajo tener confianza en la gente. Además, sentí horrible al enterarme de mi adopción y saber que mucha gente estaba enterada de ello menos yo, eso fue algo que por un tiempo me hizo sentir vergüenza.

La claridad en la historia de adopción que tu hijo/a tenga hasta este momento, aunado a la claridad que la familia tenga hablando de adopción en casa y manejando su adopción fuera de casa cuidando el uso que le den a la información privada y pública son elementos que le van a ayudar mucho a tu hijo/a a ir acomodando las piezas de la historia de su origen que pueden ser sentimientos o información que asimilará conforme vaya teniendo la madurez para ello.

Hablemos de adopción, SIEMPRE!

Mónica Castañeda U.

sábado, 22 de diciembre de 2012

Evitando el dolor

 
Gracias a la tecnología, específicamente a Facebook hace un par de semanas encontré a una de mis amigas de la infancia; me dio mucho gusto reecontrarla y enseguida contacte con ella, nos pusimos al tanto de nuestras vidas después de mas o menos 20 años de no saber nada de nosotras.
Entre de lo mucho que hablamos, le platique la forma en la que me entere de que había sido adoptada, que fue justo al morir mi mamá. Ella con mucha pena y preocupada se disculpó por no habérmelo dicho antes, porque precisamente ella desde aquel entonces lo sabía.
Me contó que en alguna de las reuniones familiares, alguien comento que yo era adoptada; ella le pregunto a su mamá si era cierto lo que había escuchado, a esto su mamá lo confirmo, más le dijo que me lo ocultara puesto que mis papás no querían que yo me sintiera diferente. Debo decir que no me sorprendió lo que me dijo, pues otra de las cosas que siempre sentí es que había gente que sabia algo de mí que yo no sabia.

Esto es en realidad lo más que yo se a la fecha que mis papás expresaron al respecto, yo siempre sentí que quisieron protegerme, yo siempre sentí su amor, ahora los comentarios de mi amiga me ayudan a confirmar mis sospechas de que ellos querían protegerme, ellos querían evitarme el dolor de sentirme diferente.

Es increíble que precisamente todo eso que ellos hicieron para que yo no me sintiera diferente fue exactamente mucho de lo que hizo que yo en ese tiempo sintiera que algo “no estaba bien conmigo” cuando en realidad todo estaba muy bien, yo me sentí una niña diferente por mucho tiempo, hasta que supe la verdad, se aclaro mucho de mi historia y entonces llego el momento en que decidí que lo tenia que arreglar.

¿ Podrá realmente evitarse el dolor a la hora de hablar con un niño de su origen que esta basado en un evento triste, complicado, o hasta cruel ?

Yo pienso que como padre o madre si podemos encontrar la manera de evitarle el dolor a un hijo que llego a nuestra familia por medio de la adopción.

¿Como?
Preparándose para hablar con el o ella, reflexionando acerca de todas esas emociones que como padre o madre les puede bloquear o torcer el camino y entonces querer recurrir a la fantasía y/o a la mentira o tal vez a decidir posponer otro día más esas platicas sumandose al paso de los años.....
Tal vez ayudaría pensar que el dolor se puede ir resolviendo poco a poco, desde temprana edad, lo mejor es buscar ayuda profesional para de esa manera hacer
!más ligero el camino y mucho más corto! Esto para poder disfrutar del presente y lograr un futuro mejor.

El pasado no puede cambiarse, solo se cambia la interpretación y el modo que tenemos de verlo”

Dr. Milton H. Erickson
Psiquiatra y terapeuta Familiar

Cada persona es única, cada familia es única, lo importante es buscar soluciones, resolver y seguir adelante en la vida.

Despido este año muy contenta pues cada vez somos más los que estamos conscientes de las situaciones especiales que en la adopción nos podemos encontrar : )

Quiero agradecer al DIF jalisco, en especial a la Lic. Isabel Gudiño Lions y también a la fundación Tiempo Nuevo de Guadalajara, en especial a la Sra. Atala Ruiz Manzur y la Lic. Rosi Camacho por invitarme a colaborar en sus talleres para padres y/o futuros padres adoptivos.

Les deseo muy felices Fiestas Navideñas y un muy feliz año 2013!!! en el que seguiremos Hablando de adopción.

¡Gracias por leer!

: )

Mónica Castañeda U.




jueves, 22 de noviembre de 2012

Hablar con la verdad


No hace mucho tiempo, al terminar una participación en un taller para padres adoptivos, un futuro padre me pregunto: ¿Mónica crees que el problema en el cual los padres no hablan con la verdad a su hijo, ya no es un problema actual?

Me hubiera gustado mucho poder contestarle afirmativamente, decirle que eso es algo del pasado, mas no pude hacerlo pues en realidad es algo que se sigue presentando.

Yo nací en los sesenta y en ese tiempo las adopciones mayormente eran ilegales; en realidad no he conocido un caso de alguien de mi edad que haya tenido una adopción legal. En aquel tiempo registraban al bebe bajo su nombre como si hubiera sido su hijo/a biológico. En muchas ocasiones empezaba una vida de la mano de un secreto, se resolvía como comúnmente se dice “tapando el sol con un dedo”. Algo que por mucho tiempo nadie me dijo y yo siempre supe, ya que siempre lo sentí, como lo he platicado en otras ocasiones.

Viví en un secreto que hizo incluso que en algunas ocasiones, me sintiera ajena a determinado círculo en el que otra gente si estaba. Por ejemplo, alguna ocasión cuando mi mamá estaba hablando con alguna persona la cual no podía tener hijos, ella le sugería: “Deberías adoptar” mirándome justo en ese preciso instante. Una de las cosas más difíciles para mí en ese momento, fue escuchar a mi mamá decir esa frase con tanto amor y diferenciar su mirada de una mirada común.

Hablar con la verdad es uno de los temas más difíciles que hay, especialmente en las familias formadas por medio de la adopción. He conocido casos hoy en día en los que los padres afirman que la verdad es algo que siempre han manejado desde casa, pero lo que se maneja en realidad es una “verdad” endulzada o exagerada y cuando esto sucede, entonces esa ya no es la realidad. Hablar con la verdad es un tema tan complicado en la mayoría de las ocasiones porque detrás de una adopción hay historias difíciles, fuertes y a veces hasta crueles.

Hablar del abandono no es un tema fácil, hablar de la muerte de los padres biológicos en circunstancias terribles, de maltrato, de descuido o de abuso, por mencionar solo algunas de las situaciones que se encuentran continuamente detrás de una adopción; en ocasiones es prácticamente imposible. Dialogar con un niño puede resultar un tema que a los padres les puede parecer simplemente fuera de lugar, les puede parecer cruel, incluso hasta atroz. Si los padres no tienen conocimiento y preparación para hacerlo, tienen razón en sentir miedo. En ocasiones se decide día a día posponer la verdad, cuando lo peor que se puede hacer es precisamente eso, posponerlo, esperar a que crezca para que así pueda entender, eso puede parecer lo más sensato y lógico, sin embargo no es así, es una medida que daña, que vulnera, será una mentira con la que el/la hijo adoptivo vivirá durante su niñez, eso lastimará y causará un daño. Imagina por un momento que tus padres te mientan con tanto amor y además te engañen. Siempre hay que tener en consideración las consecuencias de esto mismas que son las que vivirá el hijo/a adoptivo que creció con tanto amor de parte de sus padres.

En realidad, hablar con la verdad puede ser algo mucho más sencillo de lo que la mayoría de la gente piensa, yo estoy de acuerdo con lo que dicen los expertos, lo mejor es resolver lo más difícil y doloroso durante la niñez, claro, poco a poco y siempre respetando la edad. En mi opinión la mejor manera de hacer esto es con ayuda de un terapeuta que conozca y entienda el tema del abandono y de la adopción. Es aquí que me atrevo a comentar que solo algunos terapeutas pueden ser de ayuda en estos casos, insisto es importante que sea un terapeuta que conozca del tema, y es todavía mas importante que la terapia de resultados a corto y mediano plazo, pues si no es así, ¿cuál seria el caso de tener ayuda profesional? También es muy importante saber que esto será una medida temporal y por etapas. Lo cierto es que el mejor momento para solucionar este tema definitivamente es antes de la adolescencia, pues es ahí cuando empiezan otros procesos psicológicos en el ser humano que suelen desestabilizar, es una época en la que empiezan a integrar su identidad y un/una joven adoptado/a tiene, por explicarlo de cierta forma, una carga doble que tendrá que resolver y acomodar durante esos tiempos tan turbulentos.

Esto es parte de mi misión en la vida, hacer saber a las personas que ocultar información a su hijo respecto a su origen es mentir; endulzar los hechos es mentir; exagerar los hechos es mentir; y me parece importante que las personas recuerden que el niño en realidad ya lo sabe todo, pues ¡él es quien lo vivió! Quizá no lo tenga en un nivel consciente, pero aun así ¡lo sabe!
Prepararse y buscar ayuda para resolver en el mejor momento las situaciones difíciles y dolorosas que conlleva la adopción, puede traducirse en una gran diferencia para disfrutar en familia y sobre todo para que los niños que han sido adoptados logren vivir una vida plena y feliz día con día.

Gracias por leer!   ;  )

Mónica Castañeda U.

lunes, 22 de octubre de 2012

Un regalo de la adopción

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En algunas ocasiones me entero de que en la actualidad algunas adopciones salen mal, creo que para muchos no es ajeno el caso que comento. Hay algunas parejas que aparentemente padecen de esterilidad y deciden adoptar, justo cuando empiezan a vivir la paternidad adoptiva sucede lo que antes de adoptar jamas sucedio, ¡un milagro! se presenta un embarazo y se convierten de nuevo en papás solo que ahora son padres biológicos, se llenan de felicidad y amor porque cuando menos lo esperaban, llego un hijo.

Cualquiera diria que lograron cumplir un sueño hasta el día que por fin adoptaron y ya tenían una familia formada, cualquiera diria que es un evento feliz y tal vez asi es para muchas familias, desgraciadamente, me entero frecuentemente que este es un evento feliz para todos menos para el hijo adoptivo, curiosamente, para quien trajo a sus padres el regalo de la paternidad por doble partida, quien les dio la tranquilidad para poder procrear es el menos feliz y menos afortunado en todo este proceso.

Lo digo porque es una situacion que en mi opinión se torna triste e injusta pues cuando algunas de estas parejas tienen a su segundo hijo solo se concentran en el biológico olvidando y descuidando, e incluso haciendo graves y grandes diferencias entre su primogenito por medio de la adopcion y su hijo biológico. Es como si por este evento tan hermoso como el de poder por fin haber dado vida a un ser, les borrara todos los motivos tan poderosos que los llevo a adoptar.

¿Qué será lo que esas parejas hicieron desde un principio que cambian su actitud tan drasticamente?

¿Será que adoptaron a un niño con el prejuicio bien insertado en sus corazones de que en realidad ese no era su hijo?

¿Será que mintieron y se engañaron durante todo el proceso de adopción y ocultaron su verdadera motivación para adoptar?
Tal vez así fue, pues en cuanto tuvieron un hijo “de su sangre”, su actitud y su amor de padres desaparecieron en un instante.

Me quedo pensando lo injusto que es esa situacion para un niño que llegó a su familia por medio de la adopción, quien les dio el regalo de lograr una familia, de vivir la paternidad y maternidad biológica a sus padres y cuando sus vidas llegaron a ese punto, fue que por fin pudieron lograr un embarazo exitoso, ¡increible! Tantos años intentando una y otra vez sin éxito, tantos tratamientos fallidos mes con mes durante años y nada. Solo cuando fueron familia por medio de la adopción es que pudieron lograr concebir, por fin lograron el anhelo después de tanto tiempo, ganas, deseos, esfuerzo y tristeza. Para mi la adopción en ocasiones le da el regalo de la maternidad y paternidad a una pareja, asi tal cual, y algunas personas no lo valoran así.

Hay personas que cuando por fin conciben sienten que ese niño que adoptaron es un estorbo en sus vidas, que ya no lo necesitan, pues ya son padres biologicos, finalmente tienen lo que tanto desearon y nunca habían podido lograr, hasta que fueron padres por medio de la adopcion.

Estoy convenciada de que vale mucho la pena reflexionar en esto, pues yo me he enterado de esos casos recientemente y en pleno 2012 se siguen presentando en parejas que cambian totalmente sus ideas y sus “sentimientos” hacia un niño/a cuando justamente el o ella es quien les dio el regalo por el cual sus vidas ahora son mas plenas y felices, el regalo de ser papás.


Mónica Castañeda Urrutia