A todas las personas interesadas en la adopción, éste es un video debemos ver : )
Gracias al Sr. Cyrulnik por su trabajo para entender y mejorar cada día más el bienestar de las niñas y los niños.
https://vimeo.com/14062317
Ayudar a niños que han sido abandonados y parejas que quieren hijos a lograr una familia feliz. Este espacio esta orientado a compartir experiencias de vida con la meta de cambiar la percepción de la adopción concientizando a la sociedad. Promover la adopción como "una mejor oportunidad".
Hablemos de Adopción, Siempre!
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domingo, 22 de marzo de 2015
miércoles, 22 de enero de 2014
Mi progenitora y mi mamá
Tal vez se pregunten por que escribo “Mi
progenitora y mi mamá”,
lo hago de esa manera, pues ese fue el orden en que las conocí.
Como
antes ya lo he compartido en el blog, fue triste y difícil vivir
tanto tiempo sin hablar con sinceridad acerca de mi llegada a la
familia; esta vivencia personal es lo que me impulsa a trabajar en
pro de la adopción, sin embargo lo que más me motiva a continuar es
el gran amor, cariño, y apoyo, que recibí de mi papás, día con
día.
Ahora
soy una mujer adulta, que fue adoptada al nacer y debo decir, que
hasta el momento no he publicado nada acerca de mi mamá, he hablado
de mi progenitora, más no de mi mamá, pues es un tema que merece
todo mi respeto y amor, tuve que enfrentar situaciones confusas
mientras crecía y muchas de esas situaciones se dieron con ella.
Me
alentó dar este paso, el saber que hay mamás y futuras madres por
medio de la adopción que leen lo que escribo, espero que mi
historia, que fue difícil de superar para mí, aporte algo a estas
familias y les motive a reflexionar en sus más profundos
pensamientos, pues estos se expresan por medio de sus actitudes,
gestos y/o expresiones y hasta tonos de voz, reflexionar sobre sus
miedos, el manejo de la verdad y su manera de coexistir con la
familia que formaron o formaran por medio de la adopción.
Parte
1
Mi
progenitora; he de llamarla de ese modo, puesto que ella fue quien me
dio la vida....
Los
que han leído mi historia saben que mi adopción fue, por decirlo de
alguna manera, algo “familiar”,
y brevemente lo vuelvo a exponer.
Ricardo
y Blanca, (mis padres) eran ya una pareja madura, la cual no había
podido tener hijos biológicos, estoy hablando de los años sesenta.
Tiempo más tarde, una de las sobrinas de Blanca queda embarazada
siendo aún adolescente, su mamá, es decir mi abuela biológica
decidió respetar la vida de esa bebe que venía en camino, además
hizo cualquier cosa para que esta situación no saliera a la luz, y
no fuera una noticia que cualquiera se enterara, incluido su esposo,
quien viajaba mucho por cuestiones de trabajo. Así es como mi abuela
biológica resuelve discutir el asunto con su hermana Blanca, que no
había podido tener familia; le ofrece a esta criatura en adopción,
la respuesta fue un si inmediato. La madre adolescente, confundida e
incapaz de tomar alguna decisión por sí misma, viaja con su novio
desde ciudad de México a una ciudad del norte del país, donde en
ese tiempo vivían mis papás,
dio a luz a una bebe sana y hermosa (¡Perdonaran la vanidad!) o sea
a mí, dejándome a cargo con esa pareja, estable, amorosa, y deseosa
de tener hijos.
A
partir de ese momento ellos decidieron ocultar a todos incluida yo,
mi verdadero origen, decidieron nunca hablar con la verdad, el cómo
llegue a la familia, estoy segura que tuvieron muy buenas razones o
miedos para hacerlo así, también estoy segura que eso impidió que
realmente valorara y disfrutara plenamente la vida a su lado, aun así
para mí, ellos fueron los mejores padres.
Mónica Castañeda U.
Etiquetas:
adopción,
comunicacion,
hijos adoptivos,
origen,
preparacion para papás
lunes, 22 de julio de 2013
Estamos trabajando en Pro de la Adopción
Estoy muy contenta de compartirles nuestros planes : )
Los invitamos al taller para padres
Adopción = Familias con Fortaleza
Lugar: Guadalajara, Jal, México
Dos sesiones en Sábado de 4 hrs en el mes de Octubre 2013 : )
Cupo Limitado
Proximamente más información!
Informes en: adopcion_mexico@yahoo.com.mx
Los esperamos!!
Los invitamos al taller para padres
Adopción = Familias con Fortaleza
Lugar: Guadalajara, Jal, México
Dos sesiones en Sábado de 4 hrs en el mes de Octubre 2013 : )
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Los esperamos!!
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comunicacion,
hijos adoptivos,
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preparacion para papás,
talleres
lunes, 22 de abril de 2013
Arreglando todo en buen tiempo
Fue mi experiencia haber sido adoptada al nacer por una pareja
realmente maravillosa, como suelo también aclarar, con eso no estoy
diciendo que hayan sido personas perfectas, de lo que estoy segura es
que eran una pareja con una gran capacidad para ser padres, para ser
mis papás.
Sé
que ellos eran felices siendo mis papás y yo fui feliz la mayor
parte del tiempo siendo su hija, el secreto en el que vivimos tantos
años afecto mucho, puesto que yo también tuve que ocultar lo
que sentía; ahora que soy una mujer adulta y tengo definido el tema, me sorprende como fue que en mi infancia me las
arregle para salir adelante con todo ese torbellino de emociones
negativas dando vueltas en mi cabeza. Siempre logre buenas notas en
la escuela, fui una niña que no daba problemas, sin embargo todo
cambio cuando llego la adolescencia, empecé a tomar decisiones
importantes que le dieron un giro drástico a mi vida; tenía algo
así como una verdadera brújula dentro de mí, tenía toda la
estabilidad en mi casa para hacer todo lo que debía hacer y todo lo
que quisiera hacer de la mejor manera, solo que no lo hacía, carecía
de estabilidad emocional, esto me afecto, sé que el no tener
claridad de mi origen me daño de cierta manera, no había coherencia
en algunos aspectos claves de mi vida, era como ir en una balsa sin
remos por el inmenso mar; solo cuando tuve claridad de mis
experiencias y emociones logre sentirme bien con lo que viví y la
forma en que lo viví.
Fue algo que me abrió los ojos y ayudo a
valorar lo que siempre tuve y no me había dado cuenta, me dio mucha,
en realidad mucha fuerza, me dio dirección, me dio energía, me dio
todo lo que yo necesitaba para vivir mejor, para disfrutar y
agradecer cada uno de mis días, quizá suene exagerado, pero es
real.
Todo
esto sucedió cuando me convertí en una mujer adulta, lo supe
entonces y lo sé ahora. El superar las situaciones que pueden ser
complicadas en las familias formadas por medio de la adopción no
tiene que ser un proceso de TODA la vida, en realidad eso no tiene
por qué ser así, claro yo fui adoptada y eso es parte de mí
indiscutiblemente, así como soy de nacionalidad Mexicana, eso nunca
va a cambiar, (aunque hiciera el papeleo para cambiarlo) eso sucedió
así y nada lo podrá cambiar, lo que si puede cambiar es como se
percibe la experiencia y que sentido le demos a la vida, se puede
lograr disfrutar cada día al máximo si y solo si las familias se
animan a manejar todo lo que rodea a la historia de abandono y
adopción de sus hijos, empezar en la infancia puede ser una muy
buena idea !Tal vez la mejor! por supuesto preparándose para
hacerlo, de preferencia ayudarse de un profesional, entendiendo que
es un proceso que va a tomar algún tiempo, entendiendo que no solo
con amor ese hijo lograra acomodar todas esas emociones que lo pueden
bloquear para disfrutar el amor de sus padres, o para dar amor a los
mismos, para sentirse tranquilo, seguro, para confiar en los demás,
para desarrollarse plenamente, para valorar su presente y planear su
futuro, para tomar acciones orientadas hacia esos objetivos que
logran despertar toda su creatividad y sobre todo para vivir feliz su
vida en familia y después lograr hacer lo suyo.
¿Porque
esperar tanto tiempo para arreglar y dejar claro el origen de un hijo
que llego a la familia por medio de la adopción?
¿Porque
dejarlo vivir su infancia y su adolescencia bajo la duda, la
incertidumbre y bajo una gran inseguridad cuando en realidad tiene
todo en casa para crecer sano, fuerte y seguro?
¿Porque
llegar al punto en el que incluso hasta se le haga un mal diagnóstico
de TDAH1 y después medicar?
En
mi experiencia como terapeuta me he dado cuenta de lo importante y
esencial que es hablar con los niños de adopción, me he dado cuenta
de la gran diferencia que marca esto en sus vidas y por ende en la de
sus familias, de lo sanador que es responder a la información que él
demanda o la que es capaz de asimilar, respetando su edad, si lo
pregunta hablarlo con respeto y claridad y si no, poner el tema en la
mesa sin tabúes; en fin ayudarlo a superar su dolor, poco a poco,
pues es un dolor que va a enfrentar, tarde o temprano y que mejor que
sea con todo el apoyo y amor de su familia, aun en casa, con todo el
cariño y la comprensión que ellos le puedan proporcionar para que
logre darle coherencia a sus experiencias, darle el mejor sentido y
significado a su vida. Es algo que puedo constatar en el día a día,
en verdad esto hace una gran diferencia en la vida de la familia y
sobre todo en la vida de un niño o niña que ha sido adoptado.
1
trastorno por déficit de atención con hiperactividad
Mónica Castañeda U.
viernes, 22 de febrero de 2013
Mi "papá" biológico
Parte I
Él
a sido el ausente...... en mi vida, en mi historia y por supuesto que
también en este blog, hasta el día de hoy en realidad yo no
recuerdo haber tenido pensamientos o dudas acerca de él, eso fue hasta el
momento en que supe la verdad de mi historia.
Cuando
yo me entere que en realidad había sido adoptada por mis papás, fue
un momento muy difícil para mí, pues mi mamá estaba en su lecho de
muerte y mi papá, el mejor papá del mundo ( para mi claro), tenía
poco tiempo de haber fallecido.
En
ocasiones me detengo a recordar cómo me sentí en ese momento, me
queda muy claro que estaba dolida, emocionalmente muy confundida y
muy sola. Ese mismo día en el que me entere de la verdad de mi
llegada a la familia, cierta persona me hizo llegar una tarjeta con
el nombre de “mi papá” biológico y entrecomillo esas dos
palabras porque en realidad para mí es muy difícil llamar a un
perfecto desconocido “papá” , prefiero nombrarlo como
progenitor . Sus apellidos no eran comunes, así que me llamaron la
atención, recuerdo que dije: - Que raros apellidos.
Recuerdo
también que estaba como en un estado de shock, pues no podía dejar
de pensar en la corta plática que acababa de tener con mi mamá y
sus amigas de la juventud, realmente esa fue la primera y única
plática que tuve con mi mamá acerca de mi origen........ yo quede
impactada.
Dos
o tres días después mi mamá murió, y yo seguía emocionalmente
mal, diría yo muy frágil. Una semana después recibí una llamada
de un empleo que estaba yo buscando; el trabajo era como maestra en
una de las mejores escuelas de la ciudad. Fue algo bueno para mí y
decidí tomarlo, tuve que empezar enseguida porque estaba por iniciar
el año escolar. La vida siguió, debo decir, dolorosamente
continuó......
Llegue
a mi nuevo lugar de trabajo, me habían dicho que solo iba a tener
grupos de primer grado de secundaria, más por situaciones de
organización me daban un grupo más de tercer grado y así empecé.
una de las primeras cosas que hace uno es conocer a los muchachos;
así que tome las listas de nombres y cuando llegue al grupo de
tercero, empecé a nombrarlos y de repente me tope en la lista con
ese apellido que había leído en la tarjeta que me dieron un par de
semanas antes con los datos de “mi papá biológico”. Me quede
extrañada, pues era la segunda vez que leía ese apellido. Al salir
de clase me topé con el alumno que tenía el mismo apellido que “mi
papá biológico” y el muchacho era un jovencito muy agradable y le
pregunte: - ¿Oye de donde viene tu apellido?, me dijo que la familia
de su papá venia de Portugal, y así empezamos a hablar. Me pregunto
el porqué de mi curiosidad, entonces le dije que hacía unos días
una prima me había platicado que tuvo un novio hace muchos años, y
se apellidaba así, entonces me dijo: - ¡ahhhhh pues a lo mejor fue
mi papá porque sé que era muy noviero! Nos reímos y le dije, no
creo pues esto paso en la ciudad de México ( nosotros estábamos en
la ciudad de Guadalajara) y dijo - ¡mi papá es de la ciudad de
México! Y tenemos pocos años viviendo aquí, me dijo: - ¿Maestra
como se llamaba el novio de su prima? - le dije el primer nombre y me
respondió: - ¡pues mi papá se llama así!
Quede
congelada y cambie bruscamente el tema de conversación, al
despedirnos el joven me pregunto, - ¿Maestra usted sabe el segundo
apellido del que fue novio de su prima? y casi en automático le
respondí afirmativamente, aunque en ese momento no lo recordaba y
era verdad. - ¡Pues si lo recuerda me lo dice, porque podría ser mi
papá! y en tono divertido se alejó. No podía creer las
coincidencias de nombre y lugar, así que fui a revisar la tarjeta
con los datos y vi el segundo apellido. Al día siguiente mi alumno
se acercó a mí y me pregunto: - ¿Maestra ya sabe el segundo
apellido del novio de su prima? porque el de mi papá es........ Era
el mismo, yo tuve que decirle que no tenia caso seguir con eso pues
paso hace muchísimos años, él dijo pues si, no tiene nada de
malo.
Todo
esto se lo conté a una señora que fue amiga de mi mamá toda la
vida y ella un par de días después me devolvió la llamada
diciéndome que había buscado el teléfono de él, que le llamo y
le contó todo lo que ese mes me había sucedido y que él dijo que le
gustaría encontrarse conmigo, que quería conocerme!! No podía dar
crédito a lo que esa señora había hecho, la verdad es que sentí
hasta temor, fueron muchas las emociones, me sentí muy mal, sentí que era desleal a mis papás, ambos habían muerto recientemente, a
la vez sentía una enorme curiosidad, a la vez sentía tristeza y
también coraje, la verdad es que no sabía qué hacer, me sentía
sola, muy sola y confundida.
Mónica Castañeda U.
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sábado, 3 de abril de 2010
Amor, Adopción y Verdad
Hace tiempo fui a una terapia porque tenía un sentimiento de culpa muy fuerte y me sentía muy agobiada por ser tan mal agradecida con la vida. Por mucho tiempo sentí que no pertenecía, que no encajaba en ningún lugar mientras que en casa lo único que recibí fue amor y cuidados.
Le platiqué a la terapeuta que era muy difícil entender porque me sentía así desde que tenía uso de razón, sentía que era una mala persona por pensar y sentirme así. Ella me dijo “No se que es, solo se que te creo. Esto es algo que todos los hijos adoptivos sienten y no tiene nada que ver con ser agradecido o no”.
Me platicó de dos pacientes, hijos adoptivos, muy especiales:
El primero, un niño de 9 años con una situación familiar en la que sus padres decidieron evitar y ocultar el tema de su adopción. Durante una sesión con este niño la psicóloga salió de la oficina por unos minutos dejándolo completamente solo y viendo los juguetes que ella tiene para su terapia. Al regresar decidió observar lo que el niño hacía sin que el la viera. El niño estaba enojado golpeando contra el suelo a una Barbie embarazada. Mientras que la golpeaba le decía con un tono de coraje y resentimiento, “porque dejaste a tu niño! porque no quisiste a tu niño!” En ese momento ella entró al consultorio y el niño reaccionó sorprendido y preocupado quizá por miedo de que ella lo hubiera escuchado o visto.
El segundo, una niña de 7 años donde su situación familiar fue de hablar siempre con la verdad respecto a su adopción como un medio para llegar a su familia. Durante una sesión la niña le comentó a la psicóloga que tenía un secreto que contarle y le dijo, “Sabes, a mi me adoptaron mis papas, yo vivía en una casa donde había muchísimas niñas, mis papas llegaron y me escogieron a mi, de entre todas esas niñas! A mi me tuvieron otros papás que no me podían cuidar, por eso me dejaron en ese lugar para que alguien me encontrara”. El tono de voz de la niña estaba cargado de felicidad y valor personal, tanto que sorprendía.
Al escuchar estos dos casos me quedé sin habla, imaginé el impacto que tiene en la vida de cada persona, independientemente de la edad, pensar y sentirse; amada, afortunada, valiosa y feliz; comparado con estar confundida, triste, desorientada, enojada, resentida y, además, no entender que lo ocasiona.
En la vida es de vital importancia tener una comunicación clara y abierta, más aún en la adopción respecto al origen de la familia, esto puede eliminar casi por completo la herida primaria ocasionada por el abandono mientras que genera valor, fuerza y resiliencia para el hij@ adoptivo.
Entiendo que para muchos padres adoptivos puede ser complicado tocar el tema con un bebé o con un pequeño. Se que este puede ser un concepto sumamente complejo de comunicar porque tiene su origen en un evento muy fuerte en el vida del hij@ adoptivo. Sin embargo, la verdad y la comunicación abierta evitan crear más heridas en los hij@s, además, con todos los beneficios que esto conlleva respecto a su propia confianza y fuerza ante la vida, por esto, vale mucho más la pena afrontar el reto desde el inicio para tener hijos sanos emocionalmente.
Mónica y Carlos
Le platiqué a la terapeuta que era muy difícil entender porque me sentía así desde que tenía uso de razón, sentía que era una mala persona por pensar y sentirme así. Ella me dijo “No se que es, solo se que te creo. Esto es algo que todos los hijos adoptivos sienten y no tiene nada que ver con ser agradecido o no”.
Me platicó de dos pacientes, hijos adoptivos, muy especiales:
El primero, un niño de 9 años con una situación familiar en la que sus padres decidieron evitar y ocultar el tema de su adopción. Durante una sesión con este niño la psicóloga salió de la oficina por unos minutos dejándolo completamente solo y viendo los juguetes que ella tiene para su terapia. Al regresar decidió observar lo que el niño hacía sin que el la viera. El niño estaba enojado golpeando contra el suelo a una Barbie embarazada. Mientras que la golpeaba le decía con un tono de coraje y resentimiento, “porque dejaste a tu niño! porque no quisiste a tu niño!” En ese momento ella entró al consultorio y el niño reaccionó sorprendido y preocupado quizá por miedo de que ella lo hubiera escuchado o visto.
El segundo, una niña de 7 años donde su situación familiar fue de hablar siempre con la verdad respecto a su adopción como un medio para llegar a su familia. Durante una sesión la niña le comentó a la psicóloga que tenía un secreto que contarle y le dijo, “Sabes, a mi me adoptaron mis papas, yo vivía en una casa donde había muchísimas niñas, mis papas llegaron y me escogieron a mi, de entre todas esas niñas! A mi me tuvieron otros papás que no me podían cuidar, por eso me dejaron en ese lugar para que alguien me encontrara”. El tono de voz de la niña estaba cargado de felicidad y valor personal, tanto que sorprendía.
Al escuchar estos dos casos me quedé sin habla, imaginé el impacto que tiene en la vida de cada persona, independientemente de la edad, pensar y sentirse; amada, afortunada, valiosa y feliz; comparado con estar confundida, triste, desorientada, enojada, resentida y, además, no entender que lo ocasiona.
En la vida es de vital importancia tener una comunicación clara y abierta, más aún en la adopción respecto al origen de la familia, esto puede eliminar casi por completo la herida primaria ocasionada por el abandono mientras que genera valor, fuerza y resiliencia para el hij@ adoptivo.
Entiendo que para muchos padres adoptivos puede ser complicado tocar el tema con un bebé o con un pequeño. Se que este puede ser un concepto sumamente complejo de comunicar porque tiene su origen en un evento muy fuerte en el vida del hij@ adoptivo. Sin embargo, la verdad y la comunicación abierta evitan crear más heridas en los hij@s, además, con todos los beneficios que esto conlleva respecto a su propia confianza y fuerza ante la vida, por esto, vale mucho más la pena afrontar el reto desde el inicio para tener hijos sanos emocionalmente.
Mónica y Carlos
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domingo, 1 de noviembre de 2009
Inquietud de origen
Al leer “Una mejor oportunidad” algunos se han quedado con preguntas, donde retomando parte de la historia platico cómo termina la inquietud de origen.
El texto es realmente un homenaje a mis padres y el amor que ellos me dieron. La continuación de esta historia es “La inquietud de origen”.
Siempre tuve la sensación de que algo no estaba bien, aunque todo estaba aparentemente muy bien!! Recuerdo claramente que a mis 15 años pensé; “yo no soy hija de mis Papás y no les voy a preguntar nada, sería lo peor que yo podría hacer, entonces… ¿de quien soy hija? A mi Papá no me parezco y a nadie de su familia, ni poquito. A mi Mamá no me parezco aunque a su hermana sí, pero la hermana de mi Mamá es una señora casada, con una familia bien, tiene hijos, no tendría porque haberme dejado, si tiene 4 o 5 hijos, porque me hubiera dejado a mí, si no soy su hija, entonces, soy hija de su hija, ¡de mi prima!” Pensé eso porque me parecía mucho a ella y es la única persona con la que físicamente encajaba, tenia que parecerme a alguien para sentirme bien!
Jamás fui capaz de preguntarles a mis padres, yo creía que no era su hija, ¿De quien seré hija? ayúdenme a buscar a mi papá o mi mamá. Aunque era una adolescente decidí no preguntarles jamás y nunca lo hice, los hubiera lastimado, esa no era una opción, pasaron los años, y sigo pensando que ellos se fueron muy pronto en la vida.
Mi Papá murió; al año y medio, mi Mamá. Cuando mi Mamá estaba en su lecho de muerte, unas amigas de su juventud llegaron diciendo que mi Mamá tenia algo muy importante que decirme para poder seguir en la vida…… mi Mamá ya no podía abrir los ojos y ellas dijeron: “Blanca, que le tienes que decir a Mónica” ella se inquieto, no podía, le costaba mucho trabajo. Yo pensé que no había nada malo en nuestra familia, nada que esconder; lo único era ese pensamiento que yo tenía desde hace tiempo, tome de la mano a mi mama y le dije: Gorda yo te lo voy a decir, “¿Tu no eres mi Mamá verdad?” Mi mama abrió los ojos y me dijo “tu no tienes mas madre que yo” a lo que respondí, “claro gorda, eso yo lo se”.
Las amigas se sorprendieron y me preguntaron si yo ya lo sabía, entonces les pregunté, ¿entonces quien es mi mamá? Las señoras dijeron que fue una sobrina de mi Mamá y un muchacho que se veía mucho en el espejo, enseguida me entregaron una tarjeta con los datos de mi padre biológico.
Esos días fueron muy difíciles, si tuve la curiosidad de conocerlos, sobre todo al padre biológico, finalmente a la madre biológica ya la conocía, era mi prima. A pesar de tener la intención de conocerlos, no es algo que planeaba hacer inmediatamente.
Un día estaba yo pensando en todo lo que había pasado y decidí llamar a mi prima para decirle que sabía que ella era mi madre biológica, porque finalmente, era un hecho, una realidad, ¡y yo lo sabía! Tomé el teléfono, marque y ella contestó muy alegre y entusiasta como siempre era conmigo; después de saludarla le dije: “Te llamo porque ya se que eres mi madre biológica” ella empezó a gritar y a llorar descontrolada, “no, no, no”, su esposo tomo el teléfono y me pidió que por favor no la molestara, yo no podía dar crédito a lo que escuchaba.
No se como sucedió, de verdad no lo recuerdo, nos encontramos y empezamos a platicar ella y yo, tuvimos dos platicas que siguieron a esa llamada.
La primera me pidió perdón llorando desquiciadamente a lo que yo le respondí que no había nada que perdonar y le agradecí que no me hubiera abortado, también agradecí a Dios y a la vida por haberme puesto en manos de los hermosos Padres que me toco tener, le sugerí que no se angustiara y que olvidara todo eso, ella insistía, en ser mi madre hasta que le respondí, “no, no, no, yo Mamá tuve y muy linda Mamá.” Ella quedó molesta, sin embargo, yo había definido el límite.
De la segunda plática solo recuerdo verla a ella con ojos expresivos diciéndome que ese muchacho había sido su novio e iba a su casa, también agregó que esa no era una buena relación. Ella además recalcó el hecho de que fui niña y no sabría que hacer con una niña. Dijo “Era muy difícil para mi, me podrías quitar a mi novio! Yo no podía tener una niña!” En esa ocasión ella me ayudó a entender que ella estaba mal, enferma y no tenía corazón, sus palabras eran hirientes y desagradables. Me dieron ganas de llorar, sin embargo, había algo que impedía que ella me lastimara, el amor de mis padres, “GRACIAS Dios, que no estuvo junto a mi mientras crecí”.
Al mismo tiempo la vida estaba acomodando las cosas de una forma impresionante para que también conociera a mi padre biológico, a él no tuve ni siquiera que ir a buscarlo. A pesar de ser de la Ciudad de México, estaba en Guadalajara, cerca de mí, su hijo resultó ser alumno mío y por fin se presentaron las situaciones para que nos conociéramos. Él, al igual que ella, lloró pidiéndome perdón agregando que había sido un tonto inmaduro. Me aclaró que yo había nacido de mucho amor entre ellos dos. Me contó como habían sido novios e inmaduros, que la relación que ellos tenían era muy dañina y de haber seguido juntos hubieran terminado matándose.
Después de esto pensé que él por lo menos había sido considerado conmigo, además, tuve la oportunidad de convivir con el por un corto tiempo en el que me pude dar cuenta que el tenía reacciones parecidas a las mías, aunque yo si las podía controlar. Era una persona con actitudes negativas, soberbias, era hiriente, incluso, maltrataba a su familia, era completamente diferente a mi Papá que fue un hombre tranquilo, prudente y amoroso.
Por fin tuve la oportunidad de conocer a mis padres biológicos y entendí muchas cosas que tienen que ver con mi origen, físicamente me parecía a ella y en ciertas actitudes negativas a él, de cualquier forma el amor de mis padres y su ejemplo me ayudaba a controlarlas.
Hoy en día entiendo que la genética es lo menos relevante y que cada uno de nosotros es el resultado del ejemplo que vivimos en casa, mis Papás siempre fueron amorosos conmigo y GRACIAS a su ejemplo es que el día de hoy estoy viviendo una vida maravillosa. Si bien es cierto, es importante conocer el origen y satisfacer esa necesidad humana, lo más importante que queda en la vida es el AMOR de los padres y lo que sus enseñanzas nos llevan a vivir día a día.
GRACIAS Gorda, GRACIAS Gordo, los amo.
Mónica Castañeda Urrutia
Octubre 2009
El texto es realmente un homenaje a mis padres y el amor que ellos me dieron. La continuación de esta historia es “La inquietud de origen”.
Siempre tuve la sensación de que algo no estaba bien, aunque todo estaba aparentemente muy bien!! Recuerdo claramente que a mis 15 años pensé; “yo no soy hija de mis Papás y no les voy a preguntar nada, sería lo peor que yo podría hacer, entonces… ¿de quien soy hija? A mi Papá no me parezco y a nadie de su familia, ni poquito. A mi Mamá no me parezco aunque a su hermana sí, pero la hermana de mi Mamá es una señora casada, con una familia bien, tiene hijos, no tendría porque haberme dejado, si tiene 4 o 5 hijos, porque me hubiera dejado a mí, si no soy su hija, entonces, soy hija de su hija, ¡de mi prima!” Pensé eso porque me parecía mucho a ella y es la única persona con la que físicamente encajaba, tenia que parecerme a alguien para sentirme bien!
Jamás fui capaz de preguntarles a mis padres, yo creía que no era su hija, ¿De quien seré hija? ayúdenme a buscar a mi papá o mi mamá. Aunque era una adolescente decidí no preguntarles jamás y nunca lo hice, los hubiera lastimado, esa no era una opción, pasaron los años, y sigo pensando que ellos se fueron muy pronto en la vida.
Mi Papá murió; al año y medio, mi Mamá. Cuando mi Mamá estaba en su lecho de muerte, unas amigas de su juventud llegaron diciendo que mi Mamá tenia algo muy importante que decirme para poder seguir en la vida…… mi Mamá ya no podía abrir los ojos y ellas dijeron: “Blanca, que le tienes que decir a Mónica” ella se inquieto, no podía, le costaba mucho trabajo. Yo pensé que no había nada malo en nuestra familia, nada que esconder; lo único era ese pensamiento que yo tenía desde hace tiempo, tome de la mano a mi mama y le dije: Gorda yo te lo voy a decir, “¿Tu no eres mi Mamá verdad?” Mi mama abrió los ojos y me dijo “tu no tienes mas madre que yo” a lo que respondí, “claro gorda, eso yo lo se”.
Las amigas se sorprendieron y me preguntaron si yo ya lo sabía, entonces les pregunté, ¿entonces quien es mi mamá? Las señoras dijeron que fue una sobrina de mi Mamá y un muchacho que se veía mucho en el espejo, enseguida me entregaron una tarjeta con los datos de mi padre biológico.
Esos días fueron muy difíciles, si tuve la curiosidad de conocerlos, sobre todo al padre biológico, finalmente a la madre biológica ya la conocía, era mi prima. A pesar de tener la intención de conocerlos, no es algo que planeaba hacer inmediatamente.
Un día estaba yo pensando en todo lo que había pasado y decidí llamar a mi prima para decirle que sabía que ella era mi madre biológica, porque finalmente, era un hecho, una realidad, ¡y yo lo sabía! Tomé el teléfono, marque y ella contestó muy alegre y entusiasta como siempre era conmigo; después de saludarla le dije: “Te llamo porque ya se que eres mi madre biológica” ella empezó a gritar y a llorar descontrolada, “no, no, no”, su esposo tomo el teléfono y me pidió que por favor no la molestara, yo no podía dar crédito a lo que escuchaba.
No se como sucedió, de verdad no lo recuerdo, nos encontramos y empezamos a platicar ella y yo, tuvimos dos platicas que siguieron a esa llamada.
La primera me pidió perdón llorando desquiciadamente a lo que yo le respondí que no había nada que perdonar y le agradecí que no me hubiera abortado, también agradecí a Dios y a la vida por haberme puesto en manos de los hermosos Padres que me toco tener, le sugerí que no se angustiara y que olvidara todo eso, ella insistía, en ser mi madre hasta que le respondí, “no, no, no, yo Mamá tuve y muy linda Mamá.” Ella quedó molesta, sin embargo, yo había definido el límite.
De la segunda plática solo recuerdo verla a ella con ojos expresivos diciéndome que ese muchacho había sido su novio e iba a su casa, también agregó que esa no era una buena relación. Ella además recalcó el hecho de que fui niña y no sabría que hacer con una niña. Dijo “Era muy difícil para mi, me podrías quitar a mi novio! Yo no podía tener una niña!” En esa ocasión ella me ayudó a entender que ella estaba mal, enferma y no tenía corazón, sus palabras eran hirientes y desagradables. Me dieron ganas de llorar, sin embargo, había algo que impedía que ella me lastimara, el amor de mis padres, “GRACIAS Dios, que no estuvo junto a mi mientras crecí”.
Al mismo tiempo la vida estaba acomodando las cosas de una forma impresionante para que también conociera a mi padre biológico, a él no tuve ni siquiera que ir a buscarlo. A pesar de ser de la Ciudad de México, estaba en Guadalajara, cerca de mí, su hijo resultó ser alumno mío y por fin se presentaron las situaciones para que nos conociéramos. Él, al igual que ella, lloró pidiéndome perdón agregando que había sido un tonto inmaduro. Me aclaró que yo había nacido de mucho amor entre ellos dos. Me contó como habían sido novios e inmaduros, que la relación que ellos tenían era muy dañina y de haber seguido juntos hubieran terminado matándose.
Después de esto pensé que él por lo menos había sido considerado conmigo, además, tuve la oportunidad de convivir con el por un corto tiempo en el que me pude dar cuenta que el tenía reacciones parecidas a las mías, aunque yo si las podía controlar. Era una persona con actitudes negativas, soberbias, era hiriente, incluso, maltrataba a su familia, era completamente diferente a mi Papá que fue un hombre tranquilo, prudente y amoroso.
Por fin tuve la oportunidad de conocer a mis padres biológicos y entendí muchas cosas que tienen que ver con mi origen, físicamente me parecía a ella y en ciertas actitudes negativas a él, de cualquier forma el amor de mis padres y su ejemplo me ayudaba a controlarlas.
Hoy en día entiendo que la genética es lo menos relevante y que cada uno de nosotros es el resultado del ejemplo que vivimos en casa, mis Papás siempre fueron amorosos conmigo y GRACIAS a su ejemplo es que el día de hoy estoy viviendo una vida maravillosa. Si bien es cierto, es importante conocer el origen y satisfacer esa necesidad humana, lo más importante que queda en la vida es el AMOR de los padres y lo que sus enseñanzas nos llevan a vivir día a día.
GRACIAS Gorda, GRACIAS Gordo, los amo.
Mónica Castañeda Urrutia
Octubre 2009
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