Hablemos de Adopción, Siempre!
Mostrando entradas con la etiqueta comunicacion. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta comunicacion. Mostrar todas las entradas

domingo, 22 de febrero de 2015

Momentos difíciles con mi mamá y su secreto......



Empezaba la década de los noventas, era Diciembre muy cerquita de Navidad cuando di a luz a mi segunda hija, una hermosa niña, sana con sus diez deditos en las manos y sus diez dedos en los pies, me sentí feliz de saber que todo estaba bien.

Recuerdo que estábamos en el cuarto del hospital, me habían hecho una cesárea, así que no me podía mover mucho,  mi mamá y mi papá como siempre estaban ahí conmigo, entonces las visitas empezaron a llegar, como es costumbre querían conocer a la nueva bebe, empezaban las pláticas y recuerdos de los visitantes de cuando ellos habían tenido a sus bebes, cuando de repente una de mis conocidas le pregunto a mi mamá:

 - Señora Blanquita y Mónica fue cesárea o parto natural?

 La verdad es que recordar la cara que mi mamá puso en ese momento fue muy doloroso para mí por mucho tiempo y recordar lo que ella acabo por contestar también……

Mi mamá dijo: - ¡No me acuerdo!

Llego un momento de terrible silencio, la cara de desconcierto de mi amiga lo hizo todavía más difícil aun así resolví como resolví esos momentos por mucho tiempo, ignorando la incongruencia  en sus palabras, evadiendo las dudas, evadiendo el dolor, y cambiando el tema….. Aunque claro no sin antes pensar……..

  ¿Pero cómo podría yo olvidar el día que nacieron mis hijos?

Estoy segura que mi amiga se hizo la misma pregunta sin embargo no lo volvió a mencionar….

¿Cómo podría olvidar si tuve una cesárea o tuve un doloroso parto natural?
 Después de unos minutos lo dejaba todo atrás, lo olvidaba, o mejor dicho, mandaba esos pensamientos a donde no me pudieran molestar.

Todavía al recordar este tipo de momentos me parece increíble que no le dijera yo algo a mi mamá, como por ejemplo:

¡Mamá por Dios como que no te acuerdas!
¡Haz memoria!
¡Di algo!

O tal vez yo sabía que era mejor para ella ( o para todos?)que me siguieran mintiendo…. Yo sabía que eso era algo de lo que no podíamos nunca hablar…..

Mónica Castañeda U.



sábado, 22 de marzo de 2014

Mi Progenitora y Mi Mamá


Parte III
Mi mamá, no la puedo llamar de ninguna otra manera pues ella y yo estuvimos juntas cada día.....
Con el tiempo he pensado que esa situación debió ser difícil para mis papás, de hecho estoy segura de que fue muy incómoda para mi mamá y lo digo porque el tiempo que pasábamos por allá, la sentía molesta, su cara reflejaba enojo, su mirada era de desaprobación. Si pudiera describir lo que ella transmitía cada vez que nos encontrábamos, mi progenitora, ella, y yo en el mismo cuarto, su cara era de desprecio hacia mi progenitora, incluso se alejaba de mí; en realidad ella la detestaba, desaprobaba su vida, sus decisiones, su personalidad y su carácter, no estoy muy segura porque se sentía de esa forma; a decir verdad tengo una o dos muy buenas ideas, solo que esas las guardo para mí, estoy muy segura de que alguna de esas ideas es la correcta, pero le pertenecen a ella, y no me corresponde expresarlo, ahora sé que definitivamente eso que ella sentía la rebasaba y nunca lo supero, se quedó con eso siempre, por muchos años cada navidad su manera de manejarlo fue el no estar cerca de mí.
Lo que viví con mi mamá, fue por mucho tiempo desconcertante, tenía actitudes que no comprendía, aunque percibía bastante bien, por ejemplo: En las ocasiones en las que yo me portaba mal, ella con cara de fastidio, una cara o un gesto de coraje combinado con repugnancia diría yo, decía:
-¡Eres igual que: (El nombre de mi prima salía de sus labios)!
Yo quedaba confundida, primero porque no sabía porque en el momento en el que me estaba portando mal (como cualquier niño o niña) y era un momento de molestia para ella, además traía a colación a esa prima que no tenía nada que ver con ese instante (según yo), por otra parte su cara, una expresión terrible de desprecio por la actitud que yo estaba teniendo, cabe aclarar que me estaba portando mal, en realidad nada grave, alguna travesura o actitud que ella desaprobaba totalmente.
Otros momentos difíciles para mí era que muy de vez en cuando ella hablaba por teléfono con algún familiar o con alguna de sus amigas que llegaba a visitarnos de esa sobrina que tenía, digamos que cada vez que hablaba de esa prima ponía mucha fuerza en sus comentarios negativos hacia ella, incluso llego el día en que dijo: -¡Pues por fin se va a casar esa mujer, espero que ya enderece su vida!
Recuerdo que fuimos a su boda.....Así es, yo fui a la boda de mi progenitora, para mí no fue nada especial realmente, solo recuerdo la mirada de prima nerviosa hacia mí como siempre lo fue. Ese día no me puso tanta atención gracias a Dios. En fin solo escuchaba de mi mamá comentarios negativos acerca de mi prima entonces no entendía como ella me relacionaba constantemente con esa prima, la prima a la que yo me parecía físicamente tanto, la prima que tenía una actitud tan confusa hacia mí....... mi mamá me relacionaba constantemente con esa prima a la que detestaba sobre todo en los momentos en que se molestaba conmigo…

Mónica Castañeda U.


miércoles, 22 de enero de 2014

Mi progenitora y mi mamá


Tal vez se pregunten por que escribo “Mi progenitora y mi mamá”, lo hago de esa manera, pues ese fue el orden en que las conocí.
Como antes ya lo he compartido en el blog, fue triste y difícil vivir tanto tiempo sin hablar con sinceridad acerca de mi llegada a la familia; esta vivencia personal es lo que me impulsa a trabajar en pro de la adopción, sin embargo lo que más me motiva a continuar es el gran amor, cariño, y apoyo, que recibí de mi papás, día con día.
Ahora soy una mujer adulta, que fue adoptada al nacer y debo decir, que hasta el momento no he publicado nada acerca de mi mamá, he hablado de mi progenitora, más no de mi mamá, pues es un tema que merece todo mi respeto y amor, tuve que enfrentar situaciones confusas mientras crecía y muchas de esas situaciones se dieron con ella.
Me alentó dar este paso, el saber que hay mamás y futuras madres por medio de la adopción que leen lo que escribo, espero que mi historia, que fue difícil de superar para mí, aporte algo a estas familias y les motive a reflexionar en sus más profundos pensamientos, pues estos se expresan por medio de sus actitudes, gestos y/o expresiones y hasta tonos de voz, reflexionar sobre sus miedos, el manejo de la verdad y su manera de coexistir con la familia que formaron o formaran por medio de la adopción.


Parte 1
Mi progenitora; he de llamarla de ese modo, puesto que ella fue quien me dio la vida....
Los que han leído mi historia saben que mi adopción fue, por decirlo de alguna manera, algo “familiar”, y brevemente lo vuelvo a exponer.
Ricardo y Blanca, (mis padres) eran ya una pareja madura, la cual no había podido tener hijos biológicos, estoy hablando de los años sesenta. Tiempo más tarde, una de las sobrinas de Blanca queda embarazada siendo aún adolescente, su mamá, es decir mi abuela biológica decidió respetar la vida de esa bebe que venía en camino, además hizo cualquier cosa para que esta situación no saliera a la luz, y no fuera una noticia que cualquiera se enterara, incluido su esposo, quien viajaba mucho por cuestiones de trabajo. Así es como mi abuela biológica resuelve discutir el asunto con su hermana Blanca, que no había podido tener familia; le ofrece a esta criatura en adopción, la respuesta fue un si inmediato. La madre adolescente, confundida e incapaz de tomar alguna decisión por sí misma, viaja con su novio desde ciudad de México a una ciudad del norte del país, donde en ese tiempo vivían mis papás, dio a luz a una bebe sana y hermosa (¡Perdonaran la vanidad!) o sea a mí, dejándome a cargo con esa pareja, estable, amorosa, y deseosa de tener hijos.
A partir de ese momento ellos decidieron ocultar a todos incluida yo, mi verdadero origen, decidieron nunca hablar con la verdad, el cómo llegue a la familia, estoy segura que tuvieron muy buenas razones o miedos para hacerlo así, también estoy segura que eso impidió que realmente valorara y disfrutara plenamente la vida a su lado, aun así para mí, ellos fueron los mejores padres.

Mónica Castañeda U.


domingo, 22 de septiembre de 2013

Una buena reflexión


“Tratar adecuadamente a un niño es también, darle los utensilios para que desarrolle su capacidad de amar, de hacer el bien y de apreciar lo que es bueno y placentero; para ello debemos ofrecerles la posibilidad de vivir en contextos no violentos, en escenarios libres de agravios, donde los buenos tratos, la verdad y coherencia sean los pilares de su educación”.
(Libro los buenos tratos a la infancia / 2005)
Dr. Jorge Barudy
Neuropsiquiatra, psiquiatra infantil y terapeuta familiar


En esta ocasión, quise compartir con ustedes las palabras del Dr. Barudy que en mi opinión son de lo más acertado que he leído. Es un tema a reflexionar, es algo que todas las familias deberían considerar, hablase o no de adopción. La angustia del pequeño es en gran parte el resultado de la incapacidad del mundo adulto para satisfacer las necesidades del mismo.
En las familias formadas por medio de la adopción sucede con frecuencia que no se atreven a discutir la verdad sobre la historia de sus hijos antes de la adopción, esto es considerado una forma de maltrato, tal vez de una manera muy sutil pero al fin de cuentas seguimos hablando de maltrato, esta situación es algo que sucede en las familias que adoptan aun siendo bebe o incluso a una niña o niño mayor. En las familias formadas por medio de la adopción de niños mayores sucede también con mucha frecuencia que reciben niños que han sido víctimas del maltrato, en sus primeros, meses o años de vida, que los contextos en los que vivieron fueron sumamente hostiles y solo generaron dolor y ansiedad.
Con la adopción los niños y niñas empiezan a vivir de una manera que no estaban acostumbrados, y aunque son panoramas mucho más sanos, estables y seguros, estos infantes con frecuencia encuentran mucha dificultad en poder valorar y disfrutar de su nuevo hogar.
Ayudar a un niño o niña a superar estas experiencias difíciles de la vida, es en mi opinión la mejor medida para que mucho más pronto pueda, como el Dr. Barudy indica, desarrollar su capacidad de amar, confiar y disfrutar la vida que hoy tiene.

Mónica Castañeda U.

jueves, 22 de agosto de 2013

Hablemos de adopción


Empatía en su difícil comienzo en la vida, ayudara mucho a lograr un lazo afectivo solido y fuerte, es lo que yo llamo lograr por completo la adopción.

Muchas veces cuando se da la adopción de un niño o niña al nacer este vinculo afectivo sera por decirlo de cierta forma, más fácil de lograr, aun así habrá que poner mucha atención al manejo de su historia de origen en la familia para que generen este lazo emocionalmente sano que es tan importante en todas las familias formadas por medio de la adopción; Por otra parte si hablamos de la adopción de un niño mayor, es decir un niño que paso meses, o años en una institución o casa hogar, es muy importante considerar que estos niños tienen ya su manera de vincularse o relacionarse con las personas, y que en realidad todo lo que ellos saben a sido configurado por sus experiencias de vida, que muy probablemente fueron experiencias que generaron sentimientos de abandono, rechazo, soledad, descuido y/o situaciones de mucho estrés, estas fueron las bases para que el niño o niña formara su “estilo de apego”.

En ocasiones cuando se acaba de dar una adopción y los niños tienen relativamente poco tiempo de estar con su nueva familia, de repente los mismos niños piden a sus nuevos padres, que los regresen a donde estaban! increíble verdad? Y esto sucede mas seguido de lo que cualquiera se podría imaginar, Y entonces que pasa?

Algunos nuevos padres empiezan a cuestionar sus habilidades para ser papás, otros se sienten rechazados, se sienten ofendidos, piensan inmediatamente que algo están haciendo que no esta funcionando, ( y en la mayoría de los casos es cierto ) y apoyan todo esto que ellos sienten pensando que esa situación que se presento esta tan lejos de su verdadera intención de amor y cuidados para su hijo por medio de la adopción y que en lugar de hacer algo bueno están haciendo algo malo y encima de todo esto muchas veces hasta piensan que están haciéndole daño al niño o niña. Otros padres empiezan a buscar antecedentes psicológicos del niño, cualquier argumento que siga soportando esa idea de que esto no es lo que me dijeron, “Esto no esta siendo bueno para nadie”, el niño es el que esta mal y se convencen de que hicieron todo lo que pudieron y no quedo otra salida mas que la de regresar a ese niño o niña pues en realidad era la mejor opción, aquí yo en muchos casos agregaría que ese niño o niña no “sirvió” para ese sueño hermoso de convertirse en padres.

En ningún momento estoy diciendo que una situación así no podría suceder, solo que cuando se presentan casos difíciles con los niños y niñas depende mucho del manejo de las instituciones y de la ayuda y preparación pre y post adopción que los padres reciban pues ellos al final del día siguen siendo los adultos, siguen siendo lo que pueden aprender a criar y disciplinar con amor, respeto, y conocimiento a niños con estas características.

Y Que es lo que pasa con el niño o niña que hasta llega a pedir que se le regrese a su casa hogar?

En la mayoría de los casos sucede que el niño llega un nivel de saturación por todas las nuevas experiencias, aunado a los duelos que esta viviendo, por las expectativas en cuanto a su rendimiento escolar, capacidad de socializar, etc. En fin y lo que todavía confunde más a todos en estas situaciones es cuando se combinan el estilo de apego que el niño tiene con la disciplina y los limites en casa.
Los niños o niñas adoptados mayores tienen más dificultad para entender que los padres quieren y tienen la responsabilidad de educar, y de poner limites en el día a día, pues sus experiencias han sido tan fuertes que cuando perciben a alguien molesto o enojado lo ultimo que van a pensar es que esa actitud y todo lo que le sigue, se le dice por su bien. Entonces es aquí que se debe considerar esta situación previa a la adopción que representa todo un reto como padres,
Puede ser que el niño este interpretando mal lo que se le dice o tal vez las consecuencias o “castigos” lejos de ayudarle a entender que hizo algo mal y decida dejar de hacerlo lo que pasa es que lo llenan de tristeza o coraje.

En realidad educar y disciplinar no tiene porque ser una situación de estrés y descontrol, se pueden encontrar diferentes maneras de poner limites y orden, se que no siempre se logra, aun así puede ser menos estresante para todos en casa.
Muchas situaciones que en este escrito reflexionamos pueden no ser lo que muchos papás o mamás imaginaron que vivirían en el momento que por fin se convirtieran en padres, pues en realidad ser padres es una ardua labor para todas las familias.
Aquí es cuando como papá o mama pido que reflexiones con humildad pues reconocer que a veces en casa hay situaciones que nos rebasan, puede ayudar mucho a encontrar una mejor solución.
Superar todas estas situaciones que se dan en casa, en familia, encontrar mejores maneras de llegar al niño o niña, mejores maneras de que entienda que lo estoy educando, disciplinando con amor, respeto, conocimiento, y firmeza, eso es lograr un lazo afectivo fuerte que sera lo que sustituirá su antigua base de referencias con esta nueva manera de vivir que se le va presentando poco a poco, y que cada vez comprenderá mejor, y que a su vez sera lo que le dará mucha seguridad para salir a hacer su propia vida.

Mónica Castañeda U.


lunes, 22 de julio de 2013

Estamos trabajando en Pro de la Adopción

Estoy muy contenta de compartirles nuestros planes  : )

Los invitamos al taller para padres


Adopción = Familias con Fortaleza


Lugar: Guadalajara, Jal,  México

Dos sesiones en Sábado de 4 hrs en el mes de Octubre  2013   : )

Cupo Limitado

Proximamente más información!



Informes en: adopcion_mexico@yahoo.com.mx

Los esperamos!!

sábado, 22 de junio de 2013

Lástima o Empatía


Hace ya un buen tiempo, en algún taller para padres por medio de la adopción en el cual colabore, recuerdo que estaba hablando de las situaciones que se pueden presentar en el día a día y con el paso del tiempo a partir de que el niño llega a su nueva familia; estas situaciones se pueden presentar tanto en niños que han sido adoptados al nacer, así como los que fueron adoptados algo más mayores.
En esa ocasión hablaba de lo importante que es detenerse un momento y tomar en cuenta que si tu hijo es un niño que vivió en una casa hogar u orfanato es porque tuvo una experiencia de separación de sus padres biológicos, tal vez tuvo que ser separado de las personas con las que vivía, incluso entregado por las mismas, seguramente conoce de primera mano el abandono y descuido por parte de las personas que le dieron la vida, porque a su corta edad vive con lo que en mi opinión es la peor de las incongruencias en la vida, “los seres que me dieron la vida, son justamente los que me abandonaron, descuidaron y/o maltrataron.”
Vivir pensando así y peor aun sintiéndose de ese modo, puede ser muy desgastante, a veces hasta devastador, puede generar que el niño o niña se forme un concepto negativo de él o ella misma a partir de esa experiencia y puede afectarlo mucho durante su vida.
Cuando la familia comienza a vivir por medio de la adopción, es importante saber que es un lapso en el que se empiezan a tener cambios drásticos e importantes en el día a día, esto sucede a todas las parejas que se convierten en padres; aquí me voy a enfocar a las parejas que se convierten en padres por medio de la adopción, sobre todo cuando se dio la adopción de un niño mayor, pues también es un proceso de adaptación para los nuevos padres, emprenden todos una manera totalmente diferente a la que estaban acostumbrados a vivir.
Uno de los papás ahí presentes dijo: -¿Pero que me estás diciendo? ¿Qué le tenga lastima a mi hijo? ¡Eso lo jamás lo voy a hacer! ¡Yo lo tengo que disciplinar y tiene que obedecer!
En realidad lo último que pediría es que se le tenga lastima a un niño, lástima es una palabra que refleja un sentimiento de pena o de dolor que se siente por alguien que ha sufrido o sufre en su vida, en realidad mi objetivo al hablar y reflexionar el origen de los niños que han sido adoptados es que los padres y la sociedad en general se sensibilicen a la realidad de estos niños, son niños que no la han tenido fácil, y si lo pensamos bien han tenido experiencias que muy probablemente muchos adultos jamás tendrán, por lo que ignorar las experiencias de vida de un hijo por medio de la adopción, combinado tal vez con un estilo parental estricto y autoritario o el otro extremo un estilo parental permisivo puede ser una receta para el desastre.
Uno de mis objetivos en este trabajo que hago día a día en pro de la adopción es tratar de sensibilizar a las personas y que por un momento se pongan en el lugar de estos niños, de ningún modo estoy diciendo que son niños que serán víctimas de por vida, no, todo lo contrario, estoy diciendo que fueron víctimas al nacer, o en sus primeros años de vida, ellos no pudieron opinar ni hacer nada para mejorar su condición de vida en ese tiempo, estoy diciendo que reconocerlo para empezar puede ayudar mucho, puede lograr varias cosas muy importantes, puede ayudar a que el niño/a supere ese difícil comienzo en la vida y puede ayudar a construir un mejor lazo afectivo una vez realizada la adopción pues cuenta con toda la comprensión de su nueva familia, dicho de otra forma cuenta con el apoyo de sus padres.

GRACIAS por leer : )   Hablemos de adopción, Siempre!

Mónica Castañeda

lunes, 22 de abril de 2013

Arreglando todo en buen tiempo


Fue mi experiencia haber sido adoptada al nacer por una pareja realmente maravillosa, como suelo también aclarar, con eso no estoy diciendo que hayan sido personas perfectas, de lo que estoy segura es que eran una pareja con una gran capacidad para ser padres, para ser mis papás.
Sé que ellos eran felices siendo mis papás y yo fui feliz la mayor parte del tiempo siendo su hija, el secreto en el que vivimos tantos años afecto mucho, puesto que yo también tuve que ocultar lo que sentía; ahora que soy una mujer adulta y tengo definido el tema, me sorprende como fue que en mi infancia me las arregle para salir adelante con todo ese torbellino de emociones negativas dando vueltas en mi cabeza. Siempre logre buenas notas en la escuela, fui una niña que no daba problemas, sin embargo todo cambio cuando llego la adolescencia, empecé a tomar decisiones importantes que le dieron un giro drástico a mi vida; tenía algo así como una verdadera brújula dentro de mí, tenía toda la estabilidad en mi casa para hacer todo lo que debía hacer y todo lo que quisiera hacer de la mejor manera, solo que no lo hacía, carecía de estabilidad emocional, esto me afecto, sé que el no tener claridad de mi origen me daño de cierta manera, no había coherencia en algunos aspectos claves de mi vida, era como ir en una balsa sin remos por el inmenso mar; solo cuando tuve claridad de mis experiencias y emociones logre sentirme bien con lo que viví y la forma en que lo viví.
Fue algo que me abrió los ojos y ayudo a valorar lo que siempre tuve y no me había dado cuenta, me dio mucha, en realidad mucha fuerza, me dio dirección, me dio energía, me dio todo lo que yo necesitaba para vivir mejor, para disfrutar y agradecer cada uno de mis días, quizá suene exagerado, pero es real.
Todo esto sucedió cuando me convertí en una mujer adulta, lo supe entonces y lo sé ahora. El superar las situaciones que pueden ser complicadas en las familias formadas por medio de la adopción no tiene que ser un proceso de TODA la vida, en realidad eso no tiene por qué ser así, claro yo fui adoptada y eso es parte de mí indiscutiblemente, así como soy de nacionalidad Mexicana, eso nunca va a cambiar, (aunque hiciera el papeleo para cambiarlo) eso sucedió así y nada lo podrá cambiar, lo que si puede cambiar es como se percibe la experiencia y que sentido le demos a la vida, se puede lograr disfrutar cada día al máximo si y solo si las familias se animan a manejar todo lo que rodea a la historia de abandono y adopción de sus hijos, empezar en la infancia puede ser una muy buena idea !Tal vez la mejor! por supuesto preparándose para hacerlo, de preferencia ayudarse de un profesional, entendiendo que es un proceso que va a tomar algún tiempo, entendiendo que no solo con amor ese hijo lograra acomodar todas esas emociones que lo pueden bloquear para disfrutar el amor de sus padres, o para dar amor a los mismos, para sentirse tranquilo, seguro, para confiar en los demás, para desarrollarse plenamente, para valorar su presente y planear su futuro, para tomar acciones orientadas hacia esos objetivos que logran despertar toda su creatividad y sobre todo para vivir feliz su vida en familia y después lograr hacer lo suyo.
¿Porque esperar tanto tiempo para arreglar y dejar claro el origen de un hijo que llego a la familia por medio de la adopción?
¿Porque dejarlo vivir su infancia y su adolescencia bajo la duda, la incertidumbre y bajo una gran inseguridad cuando en realidad tiene todo en casa para crecer sano, fuerte y seguro?
¿Porque llegar al punto en el que incluso hasta se le haga un mal diagnóstico de TDAH1 y después medicar?
En mi experiencia como terapeuta me he dado cuenta de lo importante y esencial que es hablar con los niños de adopción, me he dado cuenta de la gran diferencia que marca esto en sus vidas y por ende en la de sus familias, de lo sanador que es responder a la información que él demanda o la que es capaz de asimilar, respetando su edad, si lo pregunta hablarlo con respeto y claridad y si no, poner el tema en la mesa sin tabúes; en fin ayudarlo a superar su dolor, poco a poco, pues es un dolor que va a enfrentar, tarde o temprano y que mejor que sea con todo el apoyo y amor de su familia, aun en casa, con todo el cariño y la comprensión que ellos le puedan proporcionar para que logre darle coherencia a sus experiencias, darle el mejor sentido y significado a su vida. Es algo que puedo constatar en el día a día, en verdad esto hace una gran diferencia en la vida de la familia y sobre todo en la vida de un niño o niña que ha sido adoptado.


1 trastorno por déficit de atención con hiperactividad


Mónica Castañeda U.







jueves, 22 de noviembre de 2012

Hablar con la verdad


No hace mucho tiempo, al terminar una participación en un taller para padres adoptivos, un futuro padre me pregunto: ¿Mónica crees que el problema en el cual los padres no hablan con la verdad a su hijo, ya no es un problema actual?

Me hubiera gustado mucho poder contestarle afirmativamente, decirle que eso es algo del pasado, mas no pude hacerlo pues en realidad es algo que se sigue presentando.

Yo nací en los sesenta y en ese tiempo las adopciones mayormente eran ilegales; en realidad no he conocido un caso de alguien de mi edad que haya tenido una adopción legal. En aquel tiempo registraban al bebe bajo su nombre como si hubiera sido su hijo/a biológico. En muchas ocasiones empezaba una vida de la mano de un secreto, se resolvía como comúnmente se dice “tapando el sol con un dedo”. Algo que por mucho tiempo nadie me dijo y yo siempre supe, ya que siempre lo sentí, como lo he platicado en otras ocasiones.

Viví en un secreto que hizo incluso que en algunas ocasiones, me sintiera ajena a determinado círculo en el que otra gente si estaba. Por ejemplo, alguna ocasión cuando mi mamá estaba hablando con alguna persona la cual no podía tener hijos, ella le sugería: “Deberías adoptar” mirándome justo en ese preciso instante. Una de las cosas más difíciles para mí en ese momento, fue escuchar a mi mamá decir esa frase con tanto amor y diferenciar su mirada de una mirada común.

Hablar con la verdad es uno de los temas más difíciles que hay, especialmente en las familias formadas por medio de la adopción. He conocido casos hoy en día en los que los padres afirman que la verdad es algo que siempre han manejado desde casa, pero lo que se maneja en realidad es una “verdad” endulzada o exagerada y cuando esto sucede, entonces esa ya no es la realidad. Hablar con la verdad es un tema tan complicado en la mayoría de las ocasiones porque detrás de una adopción hay historias difíciles, fuertes y a veces hasta crueles.

Hablar del abandono no es un tema fácil, hablar de la muerte de los padres biológicos en circunstancias terribles, de maltrato, de descuido o de abuso, por mencionar solo algunas de las situaciones que se encuentran continuamente detrás de una adopción; en ocasiones es prácticamente imposible. Dialogar con un niño puede resultar un tema que a los padres les puede parecer simplemente fuera de lugar, les puede parecer cruel, incluso hasta atroz. Si los padres no tienen conocimiento y preparación para hacerlo, tienen razón en sentir miedo. En ocasiones se decide día a día posponer la verdad, cuando lo peor que se puede hacer es precisamente eso, posponerlo, esperar a que crezca para que así pueda entender, eso puede parecer lo más sensato y lógico, sin embargo no es así, es una medida que daña, que vulnera, será una mentira con la que el/la hijo adoptivo vivirá durante su niñez, eso lastimará y causará un daño. Imagina por un momento que tus padres te mientan con tanto amor y además te engañen. Siempre hay que tener en consideración las consecuencias de esto mismas que son las que vivirá el hijo/a adoptivo que creció con tanto amor de parte de sus padres.

En realidad, hablar con la verdad puede ser algo mucho más sencillo de lo que la mayoría de la gente piensa, yo estoy de acuerdo con lo que dicen los expertos, lo mejor es resolver lo más difícil y doloroso durante la niñez, claro, poco a poco y siempre respetando la edad. En mi opinión la mejor manera de hacer esto es con ayuda de un terapeuta que conozca y entienda el tema del abandono y de la adopción. Es aquí que me atrevo a comentar que solo algunos terapeutas pueden ser de ayuda en estos casos, insisto es importante que sea un terapeuta que conozca del tema, y es todavía mas importante que la terapia de resultados a corto y mediano plazo, pues si no es así, ¿cuál seria el caso de tener ayuda profesional? También es muy importante saber que esto será una medida temporal y por etapas. Lo cierto es que el mejor momento para solucionar este tema definitivamente es antes de la adolescencia, pues es ahí cuando empiezan otros procesos psicológicos en el ser humano que suelen desestabilizar, es una época en la que empiezan a integrar su identidad y un/una joven adoptado/a tiene, por explicarlo de cierta forma, una carga doble que tendrá que resolver y acomodar durante esos tiempos tan turbulentos.

Esto es parte de mi misión en la vida, hacer saber a las personas que ocultar información a su hijo respecto a su origen es mentir; endulzar los hechos es mentir; exagerar los hechos es mentir; y me parece importante que las personas recuerden que el niño en realidad ya lo sabe todo, pues ¡él es quien lo vivió! Quizá no lo tenga en un nivel consciente, pero aun así ¡lo sabe!
Prepararse y buscar ayuda para resolver en el mejor momento las situaciones difíciles y dolorosas que conlleva la adopción, puede traducirse en una gran diferencia para disfrutar en familia y sobre todo para que los niños que han sido adoptados logren vivir una vida plena y feliz día con día.

Gracias por leer!   ;  )

Mónica Castañeda U.

sábado, 3 de abril de 2010

Amor, Adopción y Verdad

Hace tiempo fui a una terapia porque tenía un sentimiento de culpa muy fuerte y me sentía muy agobiada por ser tan mal agradecida con la vida. Por mucho tiempo sentí que no pertenecía, que no encajaba en ningún lugar mientras que en casa lo único que recibí fue amor y cuidados.

Le platiqué a la terapeuta que era muy difícil entender porque me sentía así desde que tenía uso de razón, sentía que era una mala persona por pensar y sentirme así. Ella me dijo “No se que es, solo se que te creo. Esto es algo que todos los hijos adoptivos sienten y no tiene nada que ver con ser agradecido o no”.

Me platicó de dos pacientes, hijos adoptivos, muy especiales:

El primero, un niño de 9 años con una situación familiar en la que sus padres decidieron evitar y ocultar el tema de su adopción. Durante una sesión con este niño la psicóloga salió de la oficina por unos minutos dejándolo completamente solo y viendo los juguetes que ella tiene para su terapia. Al regresar decidió observar lo que el niño hacía sin que el la viera. El niño estaba enojado golpeando contra el suelo a una Barbie embarazada. Mientras que la golpeaba le decía con un tono de coraje y resentimiento, “porque dejaste a tu niño! porque no quisiste a tu niño!” En ese momento ella entró al consultorio y el niño reaccionó sorprendido y preocupado quizá por miedo de que ella lo hubiera escuchado o visto.

El segundo, una niña de 7 años donde su situación familiar fue de hablar siempre con la verdad respecto a su adopción como un medio para llegar a su familia. Durante una sesión la niña le comentó a la psicóloga que tenía un secreto que contarle y le dijo, “Sabes, a mi me adoptaron mis papas, yo vivía en una casa donde había muchísimas niñas, mis papas llegaron y me escogieron a mi, de entre todas esas niñas! A mi me tuvieron otros papás que no me podían cuidar, por eso me dejaron en ese lugar para que alguien me encontrara”. El tono de voz de la niña estaba cargado de felicidad y valor personal, tanto que sorprendía.

Al escuchar estos dos casos me quedé sin habla, imaginé el impacto que tiene en la vida de cada persona, independientemente de la edad, pensar y sentirse; amada, afortunada, valiosa y feliz; comparado con estar confundida, triste, desorientada, enojada, resentida y, además, no entender que lo ocasiona.

En la vida es de vital importancia tener una comunicación clara y abierta, más aún en la adopción respecto al origen de la familia, esto puede eliminar casi por completo la herida primaria ocasionada por el abandono mientras que genera valor, fuerza y resiliencia para el hij@ adoptivo.

Entiendo que para muchos padres adoptivos puede ser complicado tocar el tema con un bebé o con un pequeño. Se que este puede ser un concepto sumamente complejo de comunicar porque tiene su origen en un evento muy fuerte en el vida del hij@ adoptivo. Sin embargo, la verdad y la comunicación abierta evitan crear más heridas en los hij@s, además, con todos los beneficios que esto conlleva respecto a su propia confianza y fuerza ante la vida, por esto, vale mucho más la pena afrontar el reto desde el inicio para tener hijos sanos emocionalmente.

Mónica y Carlos