Hablemos de Adopción, Siempre!
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miércoles, 22 de julio de 2015

Hablemos de adopción con las niñas y con los niños : )

¡Una buena herramienta para hablar de adopción!
 La película titulada en Español como " La familia del futuro" de Walt Disney Pictures, 2007.

domingo, 22 de marzo de 2015

Entrevista a Boris Cyrulnik

A todas las personas interesadas en la adopción, éste es un video debemos ver : )

Gracias al Sr. Cyrulnik por su trabajo para entender y mejorar cada día más el  bienestar de las niñas y los niños.


https://vimeo.com/14062317

jueves, 22 de enero de 2015

Hablando de adopción

Me anime en esta ocasión a escribir preguntas para todos aquellos que pasan por aquí y son papás por medio de la adopción........

¿Porque esperar tanto tiempo para arreglar y dejar claro el origen de un hijo que llego a la familia por medio de la adopción?

¿Porque dejarlo vivir su infancia y su adolescencia bajo la ignorancia o la duda o la incertidumbre y bajo una gran inseguridad cuando en realidad tiene todo en casa para crecer sano, fuerte y seguro?






Mónica Castañeda


miércoles, 22 de octubre de 2014

Concepto erróneo acerca de la adopción



En más de una ocasión, en alguna plática  escuche:   
 -Yo llegue a pensar que soy adoptado(a).
A lo que cuestiono.
– ¿Porque te sentiste de esa manera?
- Pues porque mis papás me trataban muy mal…, en serio muy mal.
Sé que se han dado y se siguen dando casos, en los que niños que fueron adoptados, no se les ha tratado  (o no son tratados) con el amor y respeto que todo ser humano merece, aun así, me parece que sería un error generalizar.
Las niñas y los niños que han sido  adoptados normalmente son hijos muy deseados, somos hijos de una decisión consciente, en muchas ocasiones de parejas estables, con  gran capacidad para ser padres, y vaya no estoy hablando de perfección, solo estoy hablando que normalmente son personas que deciden formar una familia conformada por un hijo; me refiero a que toman la decisión de convertirse en padres, consciente de que el lazo será de amor y no biológico.
Puedo decir que en ocasiones toman esa decisión desde el dolor de no poder procrear, aun así trabajando ese duelo, resolviendo esas emociones y sentimientos tan intensos, muchas parejas llegan a lograr una familia en donde realmente se vive el amor y el respeto.
Hablar de adopción es hablar de lo que ha salido bien y lo que ha salido mal con el paso de los años, con el único propósito de aprender de ello y mejorarlo día con día.
En el tiempo que llevo como terapeuta sé que el amor es algo que nace y crece con el día a día, que tener una familia implica esfuerzos en ocasiones apoteósicos para sortear los malos tiempos, que todo esto es  algo que sucede en todas las familias, ya sea las  formadas por medio de la adopción o las biológicas. A veces me cuestiono si todo eso es tan difícil de entender. De lo que si estoy segura y es porque lo vivo en el día a día, es que las personas que deciden adoptar, son personas que cada vez más  encuentran dentro de sí el valor para lograr un compromiso real y autentico con sus parejas y con sus hijos; también sé que estas personas a veces llegan al punto de dudar si todo lo que están haciendo ha sido lo correcto o adecuado, pues las cosas a veces no se dan de la mejor manera, sin embargo estoy segura que solo las personas que deciden encontrar soluciones tal como aprender a manejar las situaciones difíciles que se van presentando, o tal vez buscar ayuda, es mucho más probable que logren una vida mucho mejor y así eliminar cada vez mejor los prejuicios y malos entendidos alrededor de la familia y la adopción. Tratemos de aprender de eso y no perpetuar actitudes que solo han hecho daño generación tras generación.

Mónica Castañeda Urrutia

lunes, 26 de mayo de 2014

Promoviendo los buenos tratos : )


Me da mucho gusto presentarles aquí el trabajo de una persona comprometida con la infancia, mi felicitación a Gaudí por su libro:






Gaudencio Rodríguez Juárez es hijo, esposo, papá, psicólogo, psicoterapeuta y diplomado en Género y Derechos Humanos.

Más de 15 años atendiendo a sobrevivientes del maltrato infantil y privados de cuidados parentales, promoviendo el buen trato y facilitando la adquisición de habilidades parentales.

A través de la promoción de los buenos tratos y la resiliencia promueve la construcción de vínculos humanos más humanos, que son los que contribuyen a la conformación de una sociedad más segura y solidaria.


Nombre de la obra

Cero golpes. 100 Ideas para la erradicación del maltrato infantil
Editorial Producciones Educación Aplicada
Año 2014


Abstracto

“Existen muchas formas de dañar a los niños. Unas son más intensas que otras, pero todas ameritan igual atención porque el daño se anida en el cuerpo y en la mente del niño, provocando consecuencias negativas no sólo a corto plazo sino también en su personalidad adulta…”

Esta obra contiene métodos realmente pedagógicos, positivos, humanos, bien tratantes y no violentos para salvar a las nuevas generaciones del flagelo del maltrato.

  1. Expone la dimensión, gravedad, causas y consecuencias del golpe, así como los mitos y creencias que lo sostienen.
  2. Ofrece alternativas para prescindir de este tipo de castigo mediante prácticas de buen trato.
  3. Proporciona medidas de prevención, protección y cuidado infantil.

Consta de tres apartados. El primero expone la dimensión, gravedad, causas y consecuencias del castigo corporal, así como los mitos y creencias que lo sostienen; el segundo ofrece alternativas para prescindir de este tipo de castigo; y el tercero, medidas de prevención, protección y cuidado infantil.

El llamado es a nunca pegar, de ninguna manera, bajo ninguna circunstancia.


Mail: gaudirj@hotmail.com
Facebook: https://www.facebook.com/GaudencioRJ





sábado, 22 de marzo de 2014

Mi Progenitora y Mi Mamá


Parte III
Mi mamá, no la puedo llamar de ninguna otra manera pues ella y yo estuvimos juntas cada día.....
Con el tiempo he pensado que esa situación debió ser difícil para mis papás, de hecho estoy segura de que fue muy incómoda para mi mamá y lo digo porque el tiempo que pasábamos por allá, la sentía molesta, su cara reflejaba enojo, su mirada era de desaprobación. Si pudiera describir lo que ella transmitía cada vez que nos encontrábamos, mi progenitora, ella, y yo en el mismo cuarto, su cara era de desprecio hacia mi progenitora, incluso se alejaba de mí; en realidad ella la detestaba, desaprobaba su vida, sus decisiones, su personalidad y su carácter, no estoy muy segura porque se sentía de esa forma; a decir verdad tengo una o dos muy buenas ideas, solo que esas las guardo para mí, estoy muy segura de que alguna de esas ideas es la correcta, pero le pertenecen a ella, y no me corresponde expresarlo, ahora sé que definitivamente eso que ella sentía la rebasaba y nunca lo supero, se quedó con eso siempre, por muchos años cada navidad su manera de manejarlo fue el no estar cerca de mí.
Lo que viví con mi mamá, fue por mucho tiempo desconcertante, tenía actitudes que no comprendía, aunque percibía bastante bien, por ejemplo: En las ocasiones en las que yo me portaba mal, ella con cara de fastidio, una cara o un gesto de coraje combinado con repugnancia diría yo, decía:
-¡Eres igual que: (El nombre de mi prima salía de sus labios)!
Yo quedaba confundida, primero porque no sabía porque en el momento en el que me estaba portando mal (como cualquier niño o niña) y era un momento de molestia para ella, además traía a colación a esa prima que no tenía nada que ver con ese instante (según yo), por otra parte su cara, una expresión terrible de desprecio por la actitud que yo estaba teniendo, cabe aclarar que me estaba portando mal, en realidad nada grave, alguna travesura o actitud que ella desaprobaba totalmente.
Otros momentos difíciles para mí era que muy de vez en cuando ella hablaba por teléfono con algún familiar o con alguna de sus amigas que llegaba a visitarnos de esa sobrina que tenía, digamos que cada vez que hablaba de esa prima ponía mucha fuerza en sus comentarios negativos hacia ella, incluso llego el día en que dijo: -¡Pues por fin se va a casar esa mujer, espero que ya enderece su vida!
Recuerdo que fuimos a su boda.....Así es, yo fui a la boda de mi progenitora, para mí no fue nada especial realmente, solo recuerdo la mirada de prima nerviosa hacia mí como siempre lo fue. Ese día no me puso tanta atención gracias a Dios. En fin solo escuchaba de mi mamá comentarios negativos acerca de mi prima entonces no entendía como ella me relacionaba constantemente con esa prima, la prima a la que yo me parecía físicamente tanto, la prima que tenía una actitud tan confusa hacia mí....... mi mamá me relacionaba constantemente con esa prima a la que detestaba sobre todo en los momentos en que se molestaba conmigo…

Mónica Castañeda U.


miércoles, 22 de enero de 2014

Mi progenitora y mi mamá


Tal vez se pregunten por que escribo “Mi progenitora y mi mamá”, lo hago de esa manera, pues ese fue el orden en que las conocí.
Como antes ya lo he compartido en el blog, fue triste y difícil vivir tanto tiempo sin hablar con sinceridad acerca de mi llegada a la familia; esta vivencia personal es lo que me impulsa a trabajar en pro de la adopción, sin embargo lo que más me motiva a continuar es el gran amor, cariño, y apoyo, que recibí de mi papás, día con día.
Ahora soy una mujer adulta, que fue adoptada al nacer y debo decir, que hasta el momento no he publicado nada acerca de mi mamá, he hablado de mi progenitora, más no de mi mamá, pues es un tema que merece todo mi respeto y amor, tuve que enfrentar situaciones confusas mientras crecía y muchas de esas situaciones se dieron con ella.
Me alentó dar este paso, el saber que hay mamás y futuras madres por medio de la adopción que leen lo que escribo, espero que mi historia, que fue difícil de superar para mí, aporte algo a estas familias y les motive a reflexionar en sus más profundos pensamientos, pues estos se expresan por medio de sus actitudes, gestos y/o expresiones y hasta tonos de voz, reflexionar sobre sus miedos, el manejo de la verdad y su manera de coexistir con la familia que formaron o formaran por medio de la adopción.


Parte 1
Mi progenitora; he de llamarla de ese modo, puesto que ella fue quien me dio la vida....
Los que han leído mi historia saben que mi adopción fue, por decirlo de alguna manera, algo “familiar”, y brevemente lo vuelvo a exponer.
Ricardo y Blanca, (mis padres) eran ya una pareja madura, la cual no había podido tener hijos biológicos, estoy hablando de los años sesenta. Tiempo más tarde, una de las sobrinas de Blanca queda embarazada siendo aún adolescente, su mamá, es decir mi abuela biológica decidió respetar la vida de esa bebe que venía en camino, además hizo cualquier cosa para que esta situación no saliera a la luz, y no fuera una noticia que cualquiera se enterara, incluido su esposo, quien viajaba mucho por cuestiones de trabajo. Así es como mi abuela biológica resuelve discutir el asunto con su hermana Blanca, que no había podido tener familia; le ofrece a esta criatura en adopción, la respuesta fue un si inmediato. La madre adolescente, confundida e incapaz de tomar alguna decisión por sí misma, viaja con su novio desde ciudad de México a una ciudad del norte del país, donde en ese tiempo vivían mis papás, dio a luz a una bebe sana y hermosa (¡Perdonaran la vanidad!) o sea a mí, dejándome a cargo con esa pareja, estable, amorosa, y deseosa de tener hijos.
A partir de ese momento ellos decidieron ocultar a todos incluida yo, mi verdadero origen, decidieron nunca hablar con la verdad, el cómo llegue a la familia, estoy segura que tuvieron muy buenas razones o miedos para hacerlo así, también estoy segura que eso impidió que realmente valorara y disfrutara plenamente la vida a su lado, aun así para mí, ellos fueron los mejores padres.

Mónica Castañeda U.


domingo, 22 de diciembre de 2013

¿Porque existe la adopción?


La adopción es una medida de protección a la infancia; esto es algo que puedo leer y escuchar en cualquier lado que se hable de adopción, incluso en el diccionario figura esta descripción.
En realidad me parece muy importante reflexionar el por qué nace la adopción, esta práctica tiene su origen en el agravio en la niñez, nace del maltrato que un ser humano puede recibir, en muchas ocasiones, desde el vientre de su madre, que es el inicio de toda vida.
Abandono, descuido, abuso, y demás agravios son situaciones que muchos seres humanos experimentan en el comienzo de sus vidas, y no debemos olvidar que muchas veces aunque los niños permanecen con sus familias de origen, los cuales no tienen capacidades y/o recursos para criar, amar, guiar, apoyar a un hijo o hija y lejos de hacerlo solo lo dañan con maltratos que van desde, humillaciones, golpes, dejándoles una especie de mapa negativo a seguir, con el que se relacionaran en la vida adulta.
Como señalan el Dr. Jorge Barudy, neuropsiquiatra, psiquiatra y terapeuta familiar; y la psicóloga y psicoterapeuta infantil Maryorie Dantagnan en su libro “Los buenos tratos a la infancia (2005)”:
“Un ciclo transgeneracional de la violencia familiar.”
“Muchas investigaciones concluyen que un alto porcentaje de los padres y madres que violentan a sus hijos y familias, fueron precisamente niños o niñas maltratados que no fueron adecuadamente protegidos ni ayudados para superar el daño de esas experiencias al inicio de sus vidas. Si bien es cierto que no se trata de un determinismo, los profesionales que trabajamos en este campo y las diferentes investigaciones señalan que unos de los grandes daños de los malos tratos no es solo el sufrimiento y el deterioro del desarrollo infantil, sino su repetición”.
Entonces, cuando un bebe es desatendido por sus progenitores, y es dado en adopción, o como cada cual prefiera nombrar a ese momento de separación tan doloroso para un ser que ha tenido esa experiencia justo al inicio de su vida; y/o cuando las autoridades han tenido que intervenir y separar a los niños o niñas de esas familias, sus familias de origen donde solo recibían perjuicio y yo agregaría, que corrieron con suerte de que se les haya separado de esa familia que les maltrataba y dañaba día a día, sin ni siquiera tal vez, ser conscientes de esa situación, pues las personas que maltratan solo saben hacer eso, “mal-tratar”, “mal-educar”, sobre todo los casos donde no se tuvo apoyo emocional por parte de nadie cuando crecían, o quizá lo obtuvieron de personas incoherentes y disfuncionales. Se combinan una cantidad impresionante de circunstancias negativas que solo acaban por destruir a un niño o niña en ese tiempo en el que todos los seres humanos somos tan vulnerables, “la infancia “, sobre todo los tres primeros años de vida y desgraciadamente, son pocos los que se dan cuenta de eso y son menos aun los que tienen la fuerza de enfrentar, responsabilizarse y cambiar las actitudes y manera de relacionarse en la vida.

Recuerdo una ocasión, la charla que tuve con un adulto, que en su infancia solo fue violentado, humillado y desprotegido por su padre y también por su propia madre, me decía gritándome, con lágrimas en los ojos y una rabia absoluta:
-Mónica, yo cambiaría mi vida por la tuya en cualquier momento, tu adopción fue algo que te dio una vida llena de amor y cuidados, a mi mis padres ¡solo me jodieron la vida! ¡Cada día de mi vida con ellos, fui maltratado! Hasta que me convertí en adulto y logre salirme de ahí. Era un hombre de casi cuarenta años con dolor, rabia, y un resentimiento profundo, totalmente definido por su terrible inicio en la vida, por la familia en la que le toco nacer.
Entonces ¿Qué sucede cuando estos niños, ya sea abandonados al nacer, o separados de sus familias biológicas son adoptados?
¡Todo empieza a subsanarse! Una nueva vida comienza para todos los involucrados y esto lo he mencionado en varias ocasiones en este blog, porque no es más que la verdad.
-Los progenitores siguen sus vidas-
-La pareja deseosa de tener, completar o extender su familia lo logra
El niño o niña llega un hogar, en donde la mayoría de las veces encuentra un papá y una mamá con una gran capacidad de ejercer la paternidad y logran los tres una vida en familia.
Por lo tanto la adopción, llevada con amor y conocimiento de las situaciones que se pueden presentar en el día a día puede lograr darle la fuerza, seguridad y amor a un niño o niña, el cual tuvo una difícil experiencia al comienzo de la vida. La adopción puede interrumpir ese ciclo transgeneracional de la violencia familiar, en mi opinión otra poderosa razón para seguir trabajando en Pro de la adopción    : )
Quiero desearles a todas y a todos los que toman un momento de su día para pasar por este blog y leer acerca de adopción, que tengan muy Felices Fiestas Navideñas y un excelente Año Nuevo 2014!!!
Seguimos en contacto en Enero del 2014!
Gracias por Hablar de adopción!!
Mónica Castañeda Urrutia


viernes, 22 de noviembre de 2013

Vivencias y Realidades en la adopción


Hoy me da mucho gusto compartir con ustedes un escrito de Gaudí Rodríguez Juárez, Psicólogo y Psicoterapeuta con más de 15 años de experiencia en el tema de la adopción, y autor del libro "Cero golpes", 100 ideas para la erradicación del maltrato infantil.

Todo mi agradecimiento a Gaudí y a Casa Hogar Amigo Daniel, A.C en León, Guanajuato por su invitación a la conferencia " Vivencias y Realidades en la adopción", por su confianza y facilidades para mi participación, en especial a la directora General Lic. Liz Esparza, a la coordinadora del área de adopciones la Sra. Susana Fox, y a la consejera de casa Amigo Daniel,  Sra. Silvia Ribot, fue un honor estar con ellos trabajando en pro de la adopción.


Vivencias y realidades en la adopción

En la actualidad los padres que tienen un mínimo de información conocen la importancia que para su hijo o hija tiene saber acerca de su adopción. No ocultarle la realidad es una premisa que cada vez goza de mayor respaldo, pues conocer su pasado, saber acerca de su origen es su derecho y una de sus necesidades de desarrollo humano trascendente.
No obstante, las preguntas muchas veces giran alrededor del cómo, cuándo y de qué manera decírselo. Aún cuando las recomendaciones generales pueden encontrarse con relativa facilidad en internet y alguno que otro libro, su puesta en marcha se complica debido al temor a lastimar al hijo al platicarle algunos datos difíciles de su pasado.
Justo esto es lo que estimula a muchos adoptantes a preferir no saber la historia del niño o niña que están por ahijar, situación que en ocasiones se amalgama con las fallas y deficiencias técnicas de los procesos de adopción que aún subsisten, por ejemplo cuando las y los profesionales responsables de compartir toda la información del niño a los adoptantes no lo hacen, para evitarles el trago amargo de compartir el arranque difícil que el niño tuvo en la vida. Y es que no debemos de perder de vista que si existe la adopción es porque antes hubo una desvinculación de sus progenitores, sobre todo de la progenitora, que termina por ceder voluntariamente a su hijo a otros padres ante la imposibilidad de poderlo cuidar; en otras ocasiones fue el maltrato lo que llevó a la autoridad a separar al niño o a la niña de sus agresores.
También existen casos donde las y los profesionales que gestionan el proceso de adopción, simplemente no tienen mucho que contar sobre el pasado del niño más allá de un par de datos que explican por qué la adopción es la alternativa para dicho niño.
Existen muchos casos donde la adopción se realizó de manera directa, es decir, la progenitora cedió directamente a su hijo a unos adoptantes, los cuales si se informaron bien, tramitaron un juicio de adopción tal y como la ley mandata. Sin embargo, al no recibir apoyo ni asesoría sobre las especificidades de la adopción, terminaron por ocultarle al niño su historia, su pasado, su adopción. Acaso por ignorar la importancia que tal cosa tiene para el niño, acaso por ansiedades y fantasías catastróficas que rondaban en la cabeza de los adoptantes.
El hecho de que el niño haya sufrido un arranque en su vida caracterizado por las pérdidas y la adversidad no significa que su futuro esté condenado al fracaso, a la infelicidad, a la disfuncionalidad. Los dados no están marcados, como en ocasiones plantean algunas posturas psicológicas deterministas. Mientras estamos en la vida el juego no termina, los humanos nos seguimos construyendo y reconstruyendo.
No es el evento adverso el que genera la fractura o el trauma en el psiquismo, en la personalidad, sino la imposibilidad de poder vivirlo, expresarlo y resignificarlo con la ayuda de los otros: cuando hablamos de los niños, con la ayuda de los padres, tutores y demás adultos que participan en su educación y crianza.
¿Quién no ha tenido una pérdida, una experiencia difícil en la infancia? De la adversidad nadie se salva, ni el niño más cuidado y deseado. La adversidad es parte de la vida. El reto es aprender y adquirir la fuerza para enfrentarla, aprender de ella y salir más fortalecidos; a esto se le llama resiliencia y es lo que toda madre, todo padre (biológico o adoptivo) debemos fomentar con los hijos e hijas.
¿Cómo, cuándo, de qué manera hablarle de su pasado al hijo adoptivo? No existen respuestas universales ni únicas, pues cada hijo es único, lo mismo que sus circunstancias y sus padres.
Lo que sí existen son guías que iluminan el camino. Y queremos compartirlas contigo en la conferencia organizada por Amigo Daniel, A.C.: “Vivencias y realidades de la adopción”, la cual se llevó a cabo el pasado 21 de noviembre a las 19:45 horas en la Universidad Iberoamericana León. Durante un par de horas la psicoterapeuta e hija adoptiva Mónica Castañeda y un servidor compartimos las implicaciones y significaciones de la adopción en las diferentes etapas de vida: infancia, adolescencia, adultez... 

Gaudí Rodríguez Juárez




martes, 22 de octubre de 2013

Hablemos de adopción, SIEMPRE!


Dentro de mi experiencia como hija adoptiva y terapeuta enfocada en el tema te comparto algunos puntos que son de suma importancia para lograr la armonía como familia formada por medio de la adopción.

  1. Reconocer que un niño adoptado tuvo un comienzo difícil en la vida, aún los niños que han sido adoptados al nacer, la mayoría de los adoptados sufrimos el abandono de las personas que nos dieron la vida y así llegamos a nuestra nueva familia. En los mejores casos los niños que han sido adoptados llevan consigo sólo la pérdida, de sus padres de origen, su familia biológica. Si el niño vivió un proceso de institucionalización, tal vez, sufrió más de una pérdida, en algunos casos, maltrato, abuso o trauma. Muchos de los que hemos sido adoptados fuimos producto de un embarazo no deseado, esto es difícil de entender y aceptar, esto quiere decir que pasamos alrededor de 9 meses sintiendo rechazo, tristeza, coraje y solo Dios sabe cuántas emociones negativas más, esto, antes de nacer. Después, al nacer vivimos el abandono de la persona que nos dio la vida. Esto deja una herida profunda, difícil de entender, difícil de manejar y que en mi opinión SI es posible superar.

  1. Hablar con la verdad, tomar la decisión de respetar siempre la historia de tu hijo, ser honesto con él. Esa es la mejor manera de darle claridad y seguridad en la vida. Aquí me permito incluir una fuerte recomendación, nunca endulzar o minimizar ningún aspecto de la historia por más difícil que a muchos les pueda parecer, eso hace mucho daño. Por ejemplo se de padres que dicen: Tu mamá te quiso tanto que te dejo en un lugar especial y hermoso para que una familia te pudiera encontrar, todo porque de verdad te amaba. Como padre adoptivo debes entender que eso no es amor y que aunque te de miedo decirle la verdad, siempre será mejor eso que una mentira “piadosa”. Recuerda que el abandono no es de ninguna forma un acto de amor. En muchos casos ese abandono evito un daño mucho mayor al niño y además lo llevo a una familia amorosa, sin embargo, no es un acto de amor.

  1. Aprender a hablar de adopción, cada familia debe encontrar la mejor forma de hablar de adopción en casa y con su familia extendida, lograr que sea un tema libre y en familia decidir qué información consideran como privada y qué información se compartirá con los demás. Ahora, entre más pronto empieces, mejor, tu hijo quizá no conoce aún palabra alguna, sin embargo, hacerlo cotidianamente ayudará a que el tema sea muy natural para ti, así que en el momento que lo empiecen a dialogar, para ti será algo común. Algunas herramientas muy útiles para lograrlo son los libros y películas, lo más importante de esto es comentarlos en familia, hablar de lo que leyeron o vieron y lo que más les llamó la atención.

  1. Formar un apego seguro. Esto es formar un lazo afectivo fuerte y sano que ayudara en muy buena medida a superar las complicaciones que se presentan por haber sufrido abandono y/o maltrato. Es muy importante saber que el niño adoptado vive en duelo al mismo tiempo que está formando lazos de apego con sus padres, integrándose a su familia, va al colegio, se relaciona socialmente y debe alcanzar algunos estándares educativos acordes a su edad. Para formar este apego Deborah D. Gray comenta algunos pasos:
    1. Trabajar con él en la construcción de un ciclo de refuerzos positivos. Muchos niños saben que obtienen atención al portarse mal, es mucho mejor darle atención cuando hace las cosas bien, aunque sea en pequeños detalles.
    2. Evitar a toda costa castigar el mal comportamiento con consecuencias para el mal comportamiento que incluyan dolor, tiempo a solas o tiempo fuera. Este tipo de castigos empeoran las cosas y dañan el apego formado con todos los niños, especialmente con los que han sufrido abuso, maltrato o abandono.
    3. Realiza actividades que fomenten su creatividad y de ser posible su sensibilidad.
    4. Pasar tiempo jugando con el niño, escoger algún juego de mesa, dibujo o lectura. En los casos de adopciones de niños mayores,te sorprenderías al saber que muchos niños no han tenido la oportunidad de aprender a jugar.

  1. Buscar ayuda profesional especializada, es muy importante que tengas claro que la terapia es temporal, contrario a lo que comúnmente, se cree. Este proceso es diferente de antes que duraba años y años. Ten presente que la terapia si será necesaria en diferentes etapas de la vida aunque no de por vida. Los que hemos sido adoptados llegamos a etapas en la vida que nos “desacomodan emocionalmente” por ejemplo, cuando sufrimos alguna perdida, este y otros temas pueden ser detonantes de situaciones que descontrolen emocionalmente.

Insisto, lo mejor de todo esto es que lo padres por medio de la adopción son mayormente personas con muchas ganas de vivir la paternidad, que se preparan para el día a día y para lo que pueda aparecer de cuando en cuando, y me maravilla saber que hay muchos papás y mamás conscientes de esta situación.

: )

Mónica Castañeda U.

domingo, 22 de septiembre de 2013

Una buena reflexión


“Tratar adecuadamente a un niño es también, darle los utensilios para que desarrolle su capacidad de amar, de hacer el bien y de apreciar lo que es bueno y placentero; para ello debemos ofrecerles la posibilidad de vivir en contextos no violentos, en escenarios libres de agravios, donde los buenos tratos, la verdad y coherencia sean los pilares de su educación”.
(Libro los buenos tratos a la infancia / 2005)
Dr. Jorge Barudy
Neuropsiquiatra, psiquiatra infantil y terapeuta familiar


En esta ocasión, quise compartir con ustedes las palabras del Dr. Barudy que en mi opinión son de lo más acertado que he leído. Es un tema a reflexionar, es algo que todas las familias deberían considerar, hablase o no de adopción. La angustia del pequeño es en gran parte el resultado de la incapacidad del mundo adulto para satisfacer las necesidades del mismo.
En las familias formadas por medio de la adopción sucede con frecuencia que no se atreven a discutir la verdad sobre la historia de sus hijos antes de la adopción, esto es considerado una forma de maltrato, tal vez de una manera muy sutil pero al fin de cuentas seguimos hablando de maltrato, esta situación es algo que sucede en las familias que adoptan aun siendo bebe o incluso a una niña o niño mayor. En las familias formadas por medio de la adopción de niños mayores sucede también con mucha frecuencia que reciben niños que han sido víctimas del maltrato, en sus primeros, meses o años de vida, que los contextos en los que vivieron fueron sumamente hostiles y solo generaron dolor y ansiedad.
Con la adopción los niños y niñas empiezan a vivir de una manera que no estaban acostumbrados, y aunque son panoramas mucho más sanos, estables y seguros, estos infantes con frecuencia encuentran mucha dificultad en poder valorar y disfrutar de su nuevo hogar.
Ayudar a un niño o niña a superar estas experiencias difíciles de la vida, es en mi opinión la mejor medida para que mucho más pronto pueda, como el Dr. Barudy indica, desarrollar su capacidad de amar, confiar y disfrutar la vida que hoy tiene.

Mónica Castañeda U.

jueves, 22 de agosto de 2013

Hablemos de adopción


Empatía en su difícil comienzo en la vida, ayudara mucho a lograr un lazo afectivo solido y fuerte, es lo que yo llamo lograr por completo la adopción.

Muchas veces cuando se da la adopción de un niño o niña al nacer este vinculo afectivo sera por decirlo de cierta forma, más fácil de lograr, aun así habrá que poner mucha atención al manejo de su historia de origen en la familia para que generen este lazo emocionalmente sano que es tan importante en todas las familias formadas por medio de la adopción; Por otra parte si hablamos de la adopción de un niño mayor, es decir un niño que paso meses, o años en una institución o casa hogar, es muy importante considerar que estos niños tienen ya su manera de vincularse o relacionarse con las personas, y que en realidad todo lo que ellos saben a sido configurado por sus experiencias de vida, que muy probablemente fueron experiencias que generaron sentimientos de abandono, rechazo, soledad, descuido y/o situaciones de mucho estrés, estas fueron las bases para que el niño o niña formara su “estilo de apego”.

En ocasiones cuando se acaba de dar una adopción y los niños tienen relativamente poco tiempo de estar con su nueva familia, de repente los mismos niños piden a sus nuevos padres, que los regresen a donde estaban! increíble verdad? Y esto sucede mas seguido de lo que cualquiera se podría imaginar, Y entonces que pasa?

Algunos nuevos padres empiezan a cuestionar sus habilidades para ser papás, otros se sienten rechazados, se sienten ofendidos, piensan inmediatamente que algo están haciendo que no esta funcionando, ( y en la mayoría de los casos es cierto ) y apoyan todo esto que ellos sienten pensando que esa situación que se presento esta tan lejos de su verdadera intención de amor y cuidados para su hijo por medio de la adopción y que en lugar de hacer algo bueno están haciendo algo malo y encima de todo esto muchas veces hasta piensan que están haciéndole daño al niño o niña. Otros padres empiezan a buscar antecedentes psicológicos del niño, cualquier argumento que siga soportando esa idea de que esto no es lo que me dijeron, “Esto no esta siendo bueno para nadie”, el niño es el que esta mal y se convencen de que hicieron todo lo que pudieron y no quedo otra salida mas que la de regresar a ese niño o niña pues en realidad era la mejor opción, aquí yo en muchos casos agregaría que ese niño o niña no “sirvió” para ese sueño hermoso de convertirse en padres.

En ningún momento estoy diciendo que una situación así no podría suceder, solo que cuando se presentan casos difíciles con los niños y niñas depende mucho del manejo de las instituciones y de la ayuda y preparación pre y post adopción que los padres reciban pues ellos al final del día siguen siendo los adultos, siguen siendo lo que pueden aprender a criar y disciplinar con amor, respeto, y conocimiento a niños con estas características.

Y Que es lo que pasa con el niño o niña que hasta llega a pedir que se le regrese a su casa hogar?

En la mayoría de los casos sucede que el niño llega un nivel de saturación por todas las nuevas experiencias, aunado a los duelos que esta viviendo, por las expectativas en cuanto a su rendimiento escolar, capacidad de socializar, etc. En fin y lo que todavía confunde más a todos en estas situaciones es cuando se combinan el estilo de apego que el niño tiene con la disciplina y los limites en casa.
Los niños o niñas adoptados mayores tienen más dificultad para entender que los padres quieren y tienen la responsabilidad de educar, y de poner limites en el día a día, pues sus experiencias han sido tan fuertes que cuando perciben a alguien molesto o enojado lo ultimo que van a pensar es que esa actitud y todo lo que le sigue, se le dice por su bien. Entonces es aquí que se debe considerar esta situación previa a la adopción que representa todo un reto como padres,
Puede ser que el niño este interpretando mal lo que se le dice o tal vez las consecuencias o “castigos” lejos de ayudarle a entender que hizo algo mal y decida dejar de hacerlo lo que pasa es que lo llenan de tristeza o coraje.

En realidad educar y disciplinar no tiene porque ser una situación de estrés y descontrol, se pueden encontrar diferentes maneras de poner limites y orden, se que no siempre se logra, aun así puede ser menos estresante para todos en casa.
Muchas situaciones que en este escrito reflexionamos pueden no ser lo que muchos papás o mamás imaginaron que vivirían en el momento que por fin se convirtieran en padres, pues en realidad ser padres es una ardua labor para todas las familias.
Aquí es cuando como papá o mama pido que reflexiones con humildad pues reconocer que a veces en casa hay situaciones que nos rebasan, puede ayudar mucho a encontrar una mejor solución.
Superar todas estas situaciones que se dan en casa, en familia, encontrar mejores maneras de llegar al niño o niña, mejores maneras de que entienda que lo estoy educando, disciplinando con amor, respeto, conocimiento, y firmeza, eso es lograr un lazo afectivo fuerte que sera lo que sustituirá su antigua base de referencias con esta nueva manera de vivir que se le va presentando poco a poco, y que cada vez comprenderá mejor, y que a su vez sera lo que le dará mucha seguridad para salir a hacer su propia vida.

Mónica Castañeda U.


lunes, 22 de julio de 2013

Estamos trabajando en Pro de la Adopción

Estoy muy contenta de compartirles nuestros planes  : )

Los invitamos al taller para padres


Adopción = Familias con Fortaleza


Lugar: Guadalajara, Jal,  México

Dos sesiones en Sábado de 4 hrs en el mes de Octubre  2013   : )

Cupo Limitado

Proximamente más información!



Informes en: adopcion_mexico@yahoo.com.mx

Los esperamos!!

sábado, 22 de junio de 2013

Lástima o Empatía


Hace ya un buen tiempo, en algún taller para padres por medio de la adopción en el cual colabore, recuerdo que estaba hablando de las situaciones que se pueden presentar en el día a día y con el paso del tiempo a partir de que el niño llega a su nueva familia; estas situaciones se pueden presentar tanto en niños que han sido adoptados al nacer, así como los que fueron adoptados algo más mayores.
En esa ocasión hablaba de lo importante que es detenerse un momento y tomar en cuenta que si tu hijo es un niño que vivió en una casa hogar u orfanato es porque tuvo una experiencia de separación de sus padres biológicos, tal vez tuvo que ser separado de las personas con las que vivía, incluso entregado por las mismas, seguramente conoce de primera mano el abandono y descuido por parte de las personas que le dieron la vida, porque a su corta edad vive con lo que en mi opinión es la peor de las incongruencias en la vida, “los seres que me dieron la vida, son justamente los que me abandonaron, descuidaron y/o maltrataron.”
Vivir pensando así y peor aun sintiéndose de ese modo, puede ser muy desgastante, a veces hasta devastador, puede generar que el niño o niña se forme un concepto negativo de él o ella misma a partir de esa experiencia y puede afectarlo mucho durante su vida.
Cuando la familia comienza a vivir por medio de la adopción, es importante saber que es un lapso en el que se empiezan a tener cambios drásticos e importantes en el día a día, esto sucede a todas las parejas que se convierten en padres; aquí me voy a enfocar a las parejas que se convierten en padres por medio de la adopción, sobre todo cuando se dio la adopción de un niño mayor, pues también es un proceso de adaptación para los nuevos padres, emprenden todos una manera totalmente diferente a la que estaban acostumbrados a vivir.
Uno de los papás ahí presentes dijo: -¿Pero que me estás diciendo? ¿Qué le tenga lastima a mi hijo? ¡Eso lo jamás lo voy a hacer! ¡Yo lo tengo que disciplinar y tiene que obedecer!
En realidad lo último que pediría es que se le tenga lastima a un niño, lástima es una palabra que refleja un sentimiento de pena o de dolor que se siente por alguien que ha sufrido o sufre en su vida, en realidad mi objetivo al hablar y reflexionar el origen de los niños que han sido adoptados es que los padres y la sociedad en general se sensibilicen a la realidad de estos niños, son niños que no la han tenido fácil, y si lo pensamos bien han tenido experiencias que muy probablemente muchos adultos jamás tendrán, por lo que ignorar las experiencias de vida de un hijo por medio de la adopción, combinado tal vez con un estilo parental estricto y autoritario o el otro extremo un estilo parental permisivo puede ser una receta para el desastre.
Uno de mis objetivos en este trabajo que hago día a día en pro de la adopción es tratar de sensibilizar a las personas y que por un momento se pongan en el lugar de estos niños, de ningún modo estoy diciendo que son niños que serán víctimas de por vida, no, todo lo contrario, estoy diciendo que fueron víctimas al nacer, o en sus primeros años de vida, ellos no pudieron opinar ni hacer nada para mejorar su condición de vida en ese tiempo, estoy diciendo que reconocerlo para empezar puede ayudar mucho, puede lograr varias cosas muy importantes, puede ayudar a que el niño/a supere ese difícil comienzo en la vida y puede ayudar a construir un mejor lazo afectivo una vez realizada la adopción pues cuenta con toda la comprensión de su nueva familia, dicho de otra forma cuenta con el apoyo de sus padres.

GRACIAS por leer : )   Hablemos de adopción, Siempre!

Mónica Castañeda

miércoles, 22 de mayo de 2013

Nadie nos enseña a ser papás


A menudo escucho parejas los cuales recién se han convertido en padres (biológicos o adoptivos) diciendo: -“nadie nos enseñó a ser papás”. La mayoría de las personas piensan eso, sin embargo, si reflexionamos el tema podemos llegar a la conclusión que en realidad si se nos enseña a ser papás.

Nuestros padres, adoptivos o biológicos, son los que nos instruyen a ser padres y lo hacen a lo largo de toda nuestra vida, especialmente durante los primeros años, desde que nacemos, en la infancia que es cuando convivimos con ellos mucho más tiempo y de donde tomamos las primeras ideas concretas de quienes somos y aprendemos lo que en un futuro será la ruta a seguir cuando seamos padres.

De esta forma cuando llega el momento y nos convertimos en padres, la primera referencia que tomamos para nuestro nuevo rol es lo que aprendimos de ellos. La forma en que nos trataron y su ejemplo, incluso influye más que sus palabras.

Por supuesto que en el camino decidiremos conservar algunas actitudes de las que estamos convencidos fueron positivas en nuestro desarrollo, al mismo tiempo eliminaremos otras que tal vez nos hirieron o hasta hicieron daño, para así lograr evitarlas en el futuro, esto es parte fundamental del aprendizaje. Es muy cierto también que en algunos casos, aprendemos de nuestros padres lo que no queremos ser o tener en la vida. Aun así siempre quedan algunas actitudes y/o formas de ser o reaccionar que aprendimos de ellos teniéndolas a un nivel inconsciente, que serán más difíciles de identificar y por lo tanto difíciles de cambiar.

Los expertos coinciden en que las relaciones que formamos con nuestros padres son lazos de apego que construimos al inicio de nuestra existencia, son guías a seguir de por vida para relacionarnos, estar conscientes emocional e intelectualmente, desarrollar nuestras interacciones sociales y aceptarnos a nosotros mismos.

Entonces, podemos decir que las relaciones que formamos con nuestros padres son únicas y vitales.

Tomar todo esto en cuenta a la hora de empezar a educar y criar a un hijo por medio de la adopción es una de esas circunstancias especiales que se deben de tomar en cuenta en todas las familias formadas por medio de la adopción.

¿Cuál es nuestro estilo de educar y criar a nuestro hijo o hija por medio de la adopción?

¿Lo que hago para marcar límites y poner reglas tiene en consideración que mi hijo o hija tuvo experiencias muy difíciles a muy temprana edad?

¿Estoy tomando en cuenta que mi hijo/a sufrió abandono y/o paso por un proceso de institucionalización en el que sus necesidades individuales no se tomaban en cuenta muy probablemente desde que nació o en el orfanato o casa hogar?

Los expertos lo dicen, los bebes y los niños pueden formar lazos de apego independientemente de que tengan padres abusivos o negligentes, los niños aprenden a relacionarse de esta forma, pero ¿Qué es precisamente lo que aprenden? Aprenden a desconfiar, a esperar que los lastimen, a ser ignorados y a carecer de los cuidados mínimos básicos que se le dan a un hijo. Algunos expertos mencionan que es casi una regla que los niños mayores cuando son adoptados se van a relacionar con sus papás adoptivos en muy buena medida de la misma forma que ellos se relacionaron con su padres biológicos así como en un orfanato o casa hogar.

Con la adopción es normal que ellos comiencen a re-aprender una nueva manera de relacionarse con sus papás adoptivos, en este momento es crucial y de vital importancia entender que en la adopción de niños mayores este proceso va a tomar algo más de tiempo, pues los niños tienen una madurez emocional menor a la que se pudiera esperar a su edad, los papás adoptivos necesitan entenderlo y dedicar buena parte de tiempo en actividades que les ayuden a formar lazos de apego nuevos, fuertes, sólidos y llenos de amor; construir relaciones nuevas con sus papás adoptivos puede ser una tarea ardua que normalmente o idealmente requiere de ayuda profesional, sobre todo si en la historia del niño hay abandono, abuso, maltrato, descuido o en peor de los escenarios todas las anteriores.

En especial es muy importante que los padres de un niño adoptado al nacer o  mayor comprendan que es completamente normal que su hijo/a tenga que trabajar las emociones y situaciones que a tan temprana edad vivió, y que puede ser un proceso temporal o por etapas, pues solo así podrá disfrutar de estabilidad y felicidad en la vida, tu compañía y apoyo en este proceso beneficiara a toda la familia.

Mónica Castañeda U

lunes, 22 de abril de 2013

Arreglando todo en buen tiempo


Fue mi experiencia haber sido adoptada al nacer por una pareja realmente maravillosa, como suelo también aclarar, con eso no estoy diciendo que hayan sido personas perfectas, de lo que estoy segura es que eran una pareja con una gran capacidad para ser padres, para ser mis papás.
Sé que ellos eran felices siendo mis papás y yo fui feliz la mayor parte del tiempo siendo su hija, el secreto en el que vivimos tantos años afecto mucho, puesto que yo también tuve que ocultar lo que sentía; ahora que soy una mujer adulta y tengo definido el tema, me sorprende como fue que en mi infancia me las arregle para salir adelante con todo ese torbellino de emociones negativas dando vueltas en mi cabeza. Siempre logre buenas notas en la escuela, fui una niña que no daba problemas, sin embargo todo cambio cuando llego la adolescencia, empecé a tomar decisiones importantes que le dieron un giro drástico a mi vida; tenía algo así como una verdadera brújula dentro de mí, tenía toda la estabilidad en mi casa para hacer todo lo que debía hacer y todo lo que quisiera hacer de la mejor manera, solo que no lo hacía, carecía de estabilidad emocional, esto me afecto, sé que el no tener claridad de mi origen me daño de cierta manera, no había coherencia en algunos aspectos claves de mi vida, era como ir en una balsa sin remos por el inmenso mar; solo cuando tuve claridad de mis experiencias y emociones logre sentirme bien con lo que viví y la forma en que lo viví.
Fue algo que me abrió los ojos y ayudo a valorar lo que siempre tuve y no me había dado cuenta, me dio mucha, en realidad mucha fuerza, me dio dirección, me dio energía, me dio todo lo que yo necesitaba para vivir mejor, para disfrutar y agradecer cada uno de mis días, quizá suene exagerado, pero es real.
Todo esto sucedió cuando me convertí en una mujer adulta, lo supe entonces y lo sé ahora. El superar las situaciones que pueden ser complicadas en las familias formadas por medio de la adopción no tiene que ser un proceso de TODA la vida, en realidad eso no tiene por qué ser así, claro yo fui adoptada y eso es parte de mí indiscutiblemente, así como soy de nacionalidad Mexicana, eso nunca va a cambiar, (aunque hiciera el papeleo para cambiarlo) eso sucedió así y nada lo podrá cambiar, lo que si puede cambiar es como se percibe la experiencia y que sentido le demos a la vida, se puede lograr disfrutar cada día al máximo si y solo si las familias se animan a manejar todo lo que rodea a la historia de abandono y adopción de sus hijos, empezar en la infancia puede ser una muy buena idea !Tal vez la mejor! por supuesto preparándose para hacerlo, de preferencia ayudarse de un profesional, entendiendo que es un proceso que va a tomar algún tiempo, entendiendo que no solo con amor ese hijo lograra acomodar todas esas emociones que lo pueden bloquear para disfrutar el amor de sus padres, o para dar amor a los mismos, para sentirse tranquilo, seguro, para confiar en los demás, para desarrollarse plenamente, para valorar su presente y planear su futuro, para tomar acciones orientadas hacia esos objetivos que logran despertar toda su creatividad y sobre todo para vivir feliz su vida en familia y después lograr hacer lo suyo.
¿Porque esperar tanto tiempo para arreglar y dejar claro el origen de un hijo que llego a la familia por medio de la adopción?
¿Porque dejarlo vivir su infancia y su adolescencia bajo la duda, la incertidumbre y bajo una gran inseguridad cuando en realidad tiene todo en casa para crecer sano, fuerte y seguro?
¿Porque llegar al punto en el que incluso hasta se le haga un mal diagnóstico de TDAH1 y después medicar?
En mi experiencia como terapeuta me he dado cuenta de lo importante y esencial que es hablar con los niños de adopción, me he dado cuenta de la gran diferencia que marca esto en sus vidas y por ende en la de sus familias, de lo sanador que es responder a la información que él demanda o la que es capaz de asimilar, respetando su edad, si lo pregunta hablarlo con respeto y claridad y si no, poner el tema en la mesa sin tabúes; en fin ayudarlo a superar su dolor, poco a poco, pues es un dolor que va a enfrentar, tarde o temprano y que mejor que sea con todo el apoyo y amor de su familia, aun en casa, con todo el cariño y la comprensión que ellos le puedan proporcionar para que logre darle coherencia a sus experiencias, darle el mejor sentido y significado a su vida. Es algo que puedo constatar en el día a día, en verdad esto hace una gran diferencia en la vida de la familia y sobre todo en la vida de un niño o niña que ha sido adoptado.


1 trastorno por déficit de atención con hiperactividad


Mónica Castañeda U.







martes, 22 de enero de 2013

La adopción y los secretos


Me interesa mucho que las familias que se han formado por medio de la adopción y que están trabajando día a día por lograr una comunicación sana respecto a la forma en la que llegaron a ser familia, sepan que con el tiempo se va logrando comodidad para hablar del tema y además tienen que decidir que información van a compartir con los demás (información pública) y que información es privada.

Los expertos lo dicen y estoy totalmente de acuerdo con ellos, en este punto es muy importante tener mucho cuidado en la manera que se le va a hablar de la información que prefieren ustedes que sea privada, especialmente deben tener mucho cuidado en cómo lo plantean a sus hijos pues hay una linea muy delgada entre lo que decidimos que sea privado y lo que se convierte en secreto.

Los secretos dentro de una familia llegan a tener un efecto sumamente negativo ya que pueden distorsionar la realidad, minar la confianza, crear exclusión, dividir, producir fantasías, y crear un sentimiento de vergüenza en tu hijo/a. Valorar lo que puede ser de conocimiento público como es, por ejemplo, que son una familia por medio de la adopción. Lo privado en este caso pueden ser los detalles del origen de su hijo/a.

Realmente es muy recomendable que como padres platiquen y lleguen a un acuerdo en el enfoque que van a darle a esta situación en su vida y la de su hija/o, antes de hablarlo con ella/el y respetar por siempre ese acuerdo.

Como hija adoptiva conozco los daños que un secreto ocasiona de primera mano, mis Papás por alguna razón decidieron mantener mi adopción en secreto y esto me hizo mucho daño, me hizo el camino difícil pues me costo mucho trabajo tener confianza en la gente. Además, sentí horrible al enterarme de mi adopción y saber que mucha gente estaba enterada de ello menos yo, eso fue algo que por un tiempo me hizo sentir vergüenza.

La claridad en la historia de adopción que tu hijo/a tenga hasta este momento, aunado a la claridad que la familia tenga hablando de adopción en casa y manejando su adopción fuera de casa cuidando el uso que le den a la información privada y pública son elementos que le van a ayudar mucho a tu hijo/a a ir acomodando las piezas de la historia de su origen que pueden ser sentimientos o información que asimilará conforme vaya teniendo la madurez para ello.

Hablemos de adopción, SIEMPRE!

Mónica Castañeda U.